Presionan por liberación de pacifista


Protesta. En Indonesia se realizó una protesta para exigir la liberación de la Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi.

El régimen militar de Birmania prolongó hoy el arresto domiciliario de la opositora birmana Aung San Suu Kyi, la única persona ganadora del premio Nobel de la Paz privada de libertad, desoyendo los llamamientos lanzados en favor de la liberación de la pacifista. El arresto domiciliario al que está sometida actualmente Suu Kyi, de 61 años, ha sido prolongado un año, indicaron fuentes policiales y diplomáticas.


«Le hemos informado de la prolongación», indicó un responsable birmano que formaba parte de los policí­as que acudieron al principio de la tarde a la residencia de Suu Kyi, confinada en el borde de un lago en Rangún, para comunicarle la decisión.

El arresto domiciliario de la pacifista Aung San Suu Kyi se remonta a mayo de 2003. Estaba previsto que la junta tomase una decisión sobre su suerte antes del domingo.

«Sigue siendo muy popular y si es liberada, el régimen teme que vuelva a recorrer el paí­s y relance un movimiento de oposición», en un momento en que la situación económica ha empeorado para los más pobres, explicó un diplomático asiático destinado en Birmania.

Aung San Suu Syi es un «poderoso sí­mbolo» y la única arma de que disponen los generales es su detención, «ya que su posición es, básicamente, débil», asguró Walter Lohman, director del centro de estudios asiáticos de la Fundación Heritage de Washington.

Los llamamientos para su liberación se han multiplicado en los últimos diez dí­as. El último fue el de la Unión Europea el jueves, que declaró: «hace cuatro años que la ganadora del Premio Nobel de la Paz se encuentra aislada y sin ningún cargo, desde que su convoy fue atacado el 30 mayo de 2003. En los últimos 17 años ha pasado más de 11 detenida».

El domingo se cumplirá también el 17º aniversario de las elecciones legislativas de 1990, en las que la Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido fundado por Suu Kyi, cosechó una aplastante victoria. Sin embargo la LND nunca ha accedido al poder, ocupado por sucesivas juntas militares desde 1962.

En los dí­as anteriores, 59 personalidades internacionales, entre ellas el ex presidente estadounidense Bill Clinton y el ex mandatario brasileño Fernando Henrique Cardoso, firmaron conjuntamente una carta en la que pedí­an «la puesta en libertad inmediata» de la pacifista birmana.

«Hay una mayor presión (sobre el régimen), pero no somos optimistas», declaró antes de conocerse la decisión un diplomático occidental actualmente en misión en Birmania.

Dí­as antes de la decisión de la junta militar, las autoridades birmanas detuvieron al menos a 60 partidarios de Suu Kyi en Rangún. Cuarenta y cinco de ellos seguí­an detenidos este viernes, según militantes por la democracia.

En su informe anual publicado el miércoles, Amnistí­a Internacional indicó que la situación de los derechos humanos se ha «degradado» en Birmania. «Las autoridades están intensificando la represión en todo el paí­s, tanto contra los grupos (étnicos) armados como contra la oposición polí­tica no violenta», indicó el informe.

Según Amnistí­a Internacional, Birmania contaba 1.185 prisioneros polí­ticos a finales de 2006.