Presión en Zimbabue contra su presidente


Muerte. Una familia de Simbabue entierra a un familiar que falleció a causa de la epidemia del cólera que azota al paí­s. Foto AFP Desmond Kwande

La Unión Europea (UE) se sumó hoy a Estados Unidos y Gran Bretaña para aumentar la presión sobre el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, con el objetivo de que abandone el poder que ocupa desde 1980 en un paí­s a la deriva económica y ví­ctima de una epidemia de cólera.


Como parte de ese enfoque, los cancilleres de la UE tienen previsto reforzar en una reunión en Bruselas las sanciones del bloque contra el régimen de Mugabe, añadiendo una decena de nombres a la lista de personalidades de ese paí­s que no pueden entrar al bloque.

«Ha llegado el momento de ejercer la máxima presión sobre Mugabe para que se vaya y dé la posibilidad al pueblo zimbabuense de poner sus asuntos en orden para que el paí­s pueda avanzar», declaró el Alto Representante de la UE para la Polí­tica Exterior, Javier Solana, presente en la reunión.

La epidemia de cólera que afecta al paí­s africano, y que ya provocó 600 muertes, se ha sumado a la catastrófica situación económica para contribuir al endurecimiento de la posición de la UE, tradicionalmente más flexible que la de Gran Bretaña, ex potencia colonial.

Un tercer elemento de discordia es el conflicto para aplicar el acuerdo de reparto del poder entre Mugabe, de 84 años, y el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC, oposición) de Morgan Tsvangirai.

El viernes pasado, la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, habí­a pedido la renuncia de Mugabe, calificando de de «farsa» las discusiones de reparto del poder que el mandatario africano realiza con la oposición.

Un dí­a más tarde, el primer ministro británico, Gordon Brown, habí­a afirmado que la comunidad internacional debí­a unirse para decirle a Mugabe que habí­a ido demasiado lejos, y habí­a pedido una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

En ese marco, el ministro de Relaciones Exteriores británico, David Miliband, estimó el lunes en Bruselas que «los efectos mortí­eros del régimen de Mugabe son cada vez más claros para todo el mundo», instando a seguir dos caminos», el reforzamiento de la ayuda humanitaria y la presión polí­tica sobre el régimen en el poder.

A la espera de encontrar un modo adecuado de presionar, los ministros europeos se aprestaban el lunes a endurecer las sanciones que la UE ya aplica contra Zimbabue.

Esa declaración, de la cual la AFP obtuvo una copia, subraya que los paí­ses de la UE «decidieron actualizar la lista de personas sometidas a medidas restrictivas individuales, agregando nombres de personas que han participado de forma activa en violencias o violaciones de los derechos humanos».

Se tratarí­a de agregar una decena de nombres a la lista de personas que tienen prohibido viajar a la UE y cuyos haberes están congelados.

Esta lista cuenta actualmente con 168 nombres, entre ellos el de Robert Mugabe y su mujer Grace.

GOBIERNO No darán la mano


Las autoridades zimbabuenses recomendaron a sus ciudadanos que eviten el tradicional apretón de manos para evitar la propagación del cólera, que ya ha causado al menos 600 muertos, informó este a la prensa local.

«La gente debe estar atento en las bodas, funerales y otros acontecimientos sociales porque son agentes de propagación del cólera. Deberí­amos evitar dar la mano y mantener altos estándares de higiene», dijo el ministro de Sanidad David Parirenyatwa, citado por el diario The Herald.

Zimbabue hizo el pasado miércoles un llamamiento de ayuda internacional después de declarar la situación de emergencia nacional por una epidemia de cólera, que también se ha propagado ya a otros paí­ses limí­trofes como Sudáfrica, Mozambique y Botswana.

Hasta ahora, la epidemia se cobró la vida de 600 personas y afecta a unas 15.000 personas, según los datos oficiales, pero el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estimó que el número de ví­ctimas podrí­a multiplicarse por cuatro en las próximas semanas.