China mantiene la presión un día antes de reunión entre Sarkozy y Dalai Lama.
China no dio muestras de distensión y los llamados a boicotear productos franceses arreciaban en internet este viernes, víspera de la reunión que mantendrán en Polonia el presidente francés Nicolas Sarkozy y el Dalai Lama, líder del budismo tibetano acusado de separatismo por Pekín.
«Nueva advertencia de China a Sarkozy», tituló el diario chino Global News, especializado en negocios y considerado a menudo como un vocero de los sectores más nacionalistas del régimen comunista.
El cotidiano se refería a las declaraciones formuladas el jueves por el portavoz de la cancillería china, Liu Jianchao, sobre los impactos negativos que el encuentro de Sarkozy con el Dalai Lama podría tener en los negocios entre China y Francia.
«Sólo a condición de tener buenas relaciones bilaterales podemos crear un buen ambiente para nuestras relaciones comerciales», dijo Liu.
Según datos del ministerio chino de Comercio, los intercambios comerciales entre ambos países alcanzaron los 18.000 millones de euros (unos 29.000 millones de dólares) de enero a octubre de este año. En 2007 totalizaron 27.000 millones de euros, en alza de 34% respecto a 2006.
Unas 2.000 empresas francesas, que emplean a 300.000 personas, están implantadas en China, entre ellas gigantes como Airbus (aeronáutica), Alstom (energía y transporte ferroviario), Areva (nuclear) y Carrefour (venta minorista).
Los llamados al boicot de productos franceses se multiplicaban entre los internautas chinos, tal como ocurrió tras el paso por París de la antorcha de los Juegos Olímpicos de Pekín en abril pasado, perturbado por manifestantes indignados por la represión de protestas antichinas en Tíbet unos días antes.
«En tanto que mujer china, boicoteo totalmente los perfumes y cosméticos franceses», afirma un mensaje en Sohu.com, uno de los principales portales chinos en la red.
«Poco importa lo que digan, tenemos que mostrarles la fuerza actual de China», proclama otro internauta, de la provincia de Jiangsu (este).
Los analistas creen sin embargo que la campaña antifrancesa no será tan virulenta como en abril, cuando se produjeron manifestaciones frente a tiendas de Carrefour, con la benevolencia de las autoridades.
«En ese entonces había tensión por los Juegos Olímpicos (de agosto) y China tenía interés en fomentar el nacionalismo. Pero hoy la situación es muy diferente, con una recesión económica mundial y riesgos de políticas proteccionistas en Europa», comentó Jean-Pierre Cabestan, profesor de ciencias políticas en la Hong Kong Baptist University.
«No creo que China quiera usar las relaciones económicas con Francia como elemento de chantaje», dijo Xing Hua, responsable del Centro de Investigaciones sobre Europa en el Instituto Chino de Estudios Internacionales (estatal).
Xing Hua recordó que el portavoz de la diplomacia china también llamó el jueves a la población a mantener la calma.
El lunes, un foro en el portal gubernamental China.com publicó una petición de condena a Sarkozy, que obtuvo de inmediato decenas de miles de firmas.
Pero el viernes la petición había sido retirada, al igual que otros comentarios que mencionaban el boicot de productos franceses.
El Dalai Lama, Premio Nobel de la Paz en 1989, se reunirá el sábado con Sarkozy en Gdansk (Polonia), donde ambos participarán en el 25 aniversario de la atribución del Premio Nobel de la Paz al ex presidente polaco Lech Walesa.
A causa de esa reunión, las autoridades chinas anularon a último momento la cumbre UE-China prevista el lunes pasado en Francia, país que ejerce la presidencia semestral de la UE.
A poco de llegar a Polonia este viernes, el Dalai Lama, que vive exiliado en India desde el aplastamiento de una rebelión antichina en Tíbet en 1959, declaró que la cuestión tibetana podrá resolverse rápidamente una vez que China «se convierta en un Estado de derecho, más democrático, con libertad de expresión y de prensa».