Presidentes sudamericanos firmaron UNASUR


Hugo Chávez (D), presidente de Venezuela, y Evo Morales (I), su contraparte boliviano, durante el acto de la firma de UNASUR.

Los mandatarios de los paí­ses de Sudamérica firmaron hoy en Brasilia el Tratado Constitutivo que institucionaliza formalmente la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur); un nuevo espacio de concertación polí­tica regional.


El Tratado Constitutivo de UNASUR, que aún deberá ser aprobado por los congresos nacionales para entrar plenamente en vigor, constituye el marco institucional para el nuevo bloque y entre sus objetivos se incluye el de crear su propio Parlamento, que tendrí­a base permanente en Cochabamba, Bolivia.

Ese documento define una estructura apoyada en tres Consejos (de Jefes de Estado, de cancilleres y de delegados) con una sede permanente en Quito, e incluye la propuesta de un Parlamento Sudamericano, que estarí­a basado en Cochabamba, en Bolivia.

La UNASUR abarca un área donde viven 388 millones de personas, y representan un Producto Interno Bruto (PIB) regional de aproximadamente 1,9 billón de dólares, según datos oficiales de 2006

Además de la institucionalización de la UNASUR, los presidentes mantienen una reunión sobre energí­a, infraestructura, polí­ticas sociales y educación, además de definir una fórmula transitoria hasta la plena vigencia del Tratado, que deberá ser aún aprobado por los congresos nacionales.

La Unasur está formada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

En el discurso de apertura de la Cumbre, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo un llamado a la unidad de la región y afirmó que «juntos somos soberanos».

«Los gobernantes de la región sabemos que los contenciosos actuales (…) son pasajeros» y que «juntos somos más soberanos», dijo Lula en una clara alusión a bajar el tono de los diferendos de Colombia con Ecuador y Venezuela, y a la necesidad de un diálogo entre las partes.

Lula criticó además pasadas actitudes de los paí­ses de la región al asegurar que «dejamos para atrás una historia de aislacionismos recí­procos» y prometió que «Brasil quiere asociarse al destino de los paí­ses de América del Sur».

A partir de ahora, entonces, dijo Lula, la UNASUR «será parte de nuestros proyectos nacionales de desarrollo», en un continente de «democracia, justicia y paz», al que la nueva organización le dará «expresión polí­tica y medios institucionales para cumplir sus propósito».

Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, quien pasó a Lula el bastón de la presidencia pro témpore, dijo que «con Unasur, se abre un nuevo amanecer para la región. Como obreros y albañiles, estamos construyendo una nueva etapa en nuestra historia».

Morales recordó que la reunión que se habí­a realizado en Cochabamba en 2004 «la región sudamericana puso la piedra fundamental para la unidad. Al firmar hoy este Tratado, estamos echando los cimientos» al nuevo organismo de coordinación.