El presidente sudanés Omar el Bechir, amenazado con una orden de arresto internacional por genocidio en Darfur, llegó hoy a esta provincia del oeste de Sudán que se encuentra en guerra civil desde 2003.
La visita de Bechir llega, sobre todo, después de que el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno-Ocampo, pidiera para él una orden de arresto por genocidio, crímenes de guerra y contra la humanidad en Darfur, acusándolo de querer «poner punto y final a la historia de los pueblos Fur, Masalit y Zaghawa».
Bechir fue recibido por una guardia de honor militar en el aeropuerto de El Facher, la capital del Estado de Darfur norte.
Muy sonriente, el presidente estrechó la mano de los responsables locales que fueron a recibirle en el principio de su viaje de dos días en la provincia, el primero desde 2007.
Tras El Facher, donde está situado el cuartel general de la fuerza mixta ONU-Unión Africana (Minuad), su visita, durante la que estará acompañado por un grupo de altos responsables y de numerosos periodistas, debe llevarle a Nyala en el sur y a el Geneia en el oeste.
En cada etapa, hablará en ceremonias populares organizadas en su honor, y reunirse con los responsables locales y representantes de partidos políticos, según la presidencia sudanesa.
En Nyala, Bechir inaugurará varios proyectos de desarrollo. Mañana viajará a el Geneia, cerca de la frontera chadiana, antes de volver a Jartúm.
La visita del presidente a Darfur llega tras el anuncio de la Minuad de que un responsable de seguridad de la ONU estaba hospitalizado después de haber sido atacado por soldados del gobierno sudanés, que le habían llevado a una base militar.
El incidente tuvo lugar cuando un responsable de la ONU comenzó a tomar fotos en un mercado de El Facher, para investigar sobre un accidente de tráfico que implicaba personal de la organización, un vehículo militar y un taxi, indicó la Minuad.
«Aunque podamos decir que se trata de un incidente aislado, la Minuad condena semejantes ataques contra su personal, que está aquí para ayudar a instaurar la paz para el pueblo de Darfur», añadió.
Miembros de estos grupos, algunos de ellos forman parte del Congreso Nacional, el partido del presidente, debían reunirse también con Bechir, señal de la complejidad del conflicto en Darfur, donde los enfrentamientos, el hambre y las enfermedades han dejado hasta 300 mil muertos según la ONU, 10 mil según Sudán.