El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad llegó hoy por tercera vez a Bolivia para reunirse con su colega Evo Morales y reactivar la amistad entre los dos países tras un incidente diplomático hace un año.
La visita entonces del ministro de Defensa iraní Ahmad Vahidi, con orden de búsqueda internacional por el ataque a una sede judía en Argentina en 1994, enfrió la relación entre La Paz y Teherán por el malestar que manifestó el gobierno argentino contra Bolivia.
Vahidi iraní es sospechoso de tramar el ataque con coche bomba a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires en julio de 1994, que provocó 85 muertos, seis de ellos bolivianos.
Hoy Morales dio la bienvenida con honores militares a su homólogo iraní en un aeropuerto militar de La Paz.
«¡Viva Bolivia!», arengó Ahmadinejad a los soldados de la guardia presidencial luego de los himnos patrios de los dos países.
Poco más de 100 sindicalistas que respaldan a Morales dieron la bienvenida al visitante a su ingreso al palacio presidencial. Ahmadinejad saludó y agradeció desde los balcones de la casa de Gobierno. Tras ello los mandatarios iniciaron una reunión privada que incluirá un almuerzo para firmar más tarde acuerdos.
Bolivia es la primera escala en el regreso del presidente iraní a Sudamérica. Estará en Venezuela y el jueves arribará a Brasil para la reunión climática Río+20.
Bolivia e Irán establecieron relaciones en 2006 y un año después llegó Ahmadinejad para firmar un amplio programa de cooperación a Bolivia en varias áreas por 1.100 millones de dólares en cinco años. Regresó en 2009 para inaugurar un hospital y dos plantas de lácteos financiados por Teherán hasta el momento.
En su última gira por la región, en enero pasado, Ahmadinejad visitó Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Cuba, miembros de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA) que lo han respaldado ante el embargo internacional por su cuestionado programa nuclear. La relación del mandatario iraní con gobernantes de la región ha despertado resquemores en Washington.
Morales y Ahmadinejad firmarán «memorandos de entendimiento» para extender la cooperación a programas agrícolas, mineros y a la lucha antidroga en Bolivia que el mandatario boliviano planteó en su segunda visita a Irán en 2010, informó la cancillería boliviana.
Bolivia tiene interés en la prospección de minerales y en la fabricación de maquinaria agrícola para la cosecha de quinua. Morales donó a campesinos de su país cerca de un millar de tractores de fabricación venezolana-iraní donados por Caracas hace cuatro años.
Se espera que Ahmadinejad invite a Morales a participar de la Cumbre de Países No Alineados a celebrarse en agosto próximo en la capital iraní.
A finales de mayo pasado llegó a La Paz el vicepresidente iraní para Asuntos Internacionales Ali Saidlu para una visita de pocos horas a su homólogo Álvaro García.
La relación entre los dos países se aplica en al ámbito político y de cooperación pero el terreno comercial es casi nula.
El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) dijo el martes que en 2011 Bolivia exportó a Irán por 200.000 dólares mientras que ese país vendió por 159.771 dólares.
Ahmadinejad llegó en esta oportunidad acompañado de un grupo de empresarios.