El presidente de China, Hu Jintao, inició hoy su viaje oficial a Japón, primera visita de un líder chino al país desde hace diez años, provocando manifestaciones en las calles de Tokio contra la represión china en Tíbet a pocos meses de los Juegos Olímpicos de Pekín.
Sólo tres años después de que las relaciones entre los dos gigantes asiáticos tocasen fondo, Hu afirmó que su viaje traería «un espíritu de amistad» a Japón, social comercial primordial pese al resentimiento que muchos chinos continúan sintiendo por las agresiones militares japonesas del pasado.
El ministro japonés de Relaciones Exteriores, Masahiko Komura, recibió personalmente a Hu en el aeropuerto Haneda de Tokio, donde lo esperaban más de 200 diplomáticos y hombres de negocios chinos con banderas y ramos de flores.
«Japón y China son países importantes de Asia y del mundo», afirmó Hu en una declaración divulgada a su llegada. «Con esta visita, espero mejorar la confianza mutua, reforzar la amistad y acentuar la cooperación», agregó.