El depuesto presidente de Kirguistán, Kurmanbek Bakiyev, arengó hoy a miles de partidarios, en abierto desafío al gobierno interino, en un país amenazado por un nuevo baño de sangre y por la bancarrota financiera.
El depuesto presidente de Kirguistán, Kurmanbek Bakiyev, arengó hoy a miles de partidarios, en abierto desafío al gobierno interino, en un país amenazado por un nuevo baño de sangre y por la bancarrota financiera.