El presidente de Vietnam, Nguyen Minh Triet, llegó ayer a Estados Unidos para una visita de seis días, la primera de un jefe de Estado del país comunista luego de la guerra.
Acompañado por miembros de su gabinete y empresarios, el presidente fue recibido por altos funcionarios estadounidenses y vietnamitas en el aeropuerto internacional de Nueva York, John F. Kennedy, indicaron diplomáticos.
Según lo previsto, el gobernante vietnamita se reunirá el viernes con el presidente estadounidense, George W. Bush, en la Casa Blanca, donde ambos supervisarán la firma de un acuerdo que allana el camino hacia un eventual pacto de libre comercio.
La visita comienza eclipsada por una serie de arrestos y juicios a disidentes en el país comunista, y ya la Casa Blanca indicó que Bush expresará su «profunda preocupación» a Triet.
Cuando los dos presidentes se encuentren, grupos de defensa de la democracia vietnamitas-estadounidenses prevén realizar protestas frente a la Casa Blanca para denunciar las presuntas violaciones de los derechos humanos por parte de Hanoi.
Vietnam liberó a dos prominentes activistas poco antes del viaje de Triet, que es visto por ambos países como un paso clave para normalizar las relaciones luego de la guerra que los enfrentó en las décadas del sesenta y setenta.
Triet es el primer jefe de Estado de Vietnam reunificado que visita Estados Unidos desde el fin de la guerra.
Además de Washington y Nueva York, Triet planea visitar Los Angeles en California (oeste), donde habitan más de 1,1 millones de vietnamitas-estadounidenses.
El inicio de la visita coincidió con la presentación el lunes de la apelación de vietnamitas y estadounidenses expuestos al agente naranja durante la guerra de Vietnam contra 37 productores y proveedores de ese químico altamente tóxico en Estados Unidos.
El caso fue rechazado en 2005 por un juez federal que señaló que los demandantes no pudieron probar que el químico causó defectos genéticos. La decisión sobre la apelación no se conocerá por varias semanas.