A los chapines, y en especial a nuestros políticos, se nos está yendo la mano. No hay derecho para que un patán encerrado en un vehículo con vidrios polarizados del tono más oscuro, hasta en las placas, se meta en una calle en contra de la vía, importándole un pito que correctamente circule en vía contraria una señora tripulando una camioneta, llevando a sus tres hijos, resultando del encontronazo seriamente lesionados todos los ocupantes; para luego salir huyendo el primer vehículo evadiendo así sus responsabilidades. Otro ejemplo más de la impunidad que en el país sigue prevaleciendo. ¿Qué está esperando para prohibir que los vidrios delanteros de los vehículos y las placas de circulación puedan polarizarse?
No hay derecho presidente Colom, para que sus diputados viendo las penas que está pasando el 80 por ciento de la población y usted impulsando pobres campañas para combatir la desnutrición, porque no le alcanza lo presupuestado, se sigan auto recetando tremendas comilonas en su lugar de trabajo o dispongan incrementar las cajas chicas de las jefaturas de bancada en Q.500 por diputado, lo que viene haciendo Q.79 mil mensuales más. Si en verdad su gobierno es de y para los pobres, como reza su eslogan propagandístico, yo que usted me quejaba con la Primera Dama, para que dispusiera volarle de un plumazo los diz que «ahorros» que tiene el Congreso, les cortara de un solo tajo eso de que el hemiciclo se haya vuelto comedor al estilo del «Platillo Volador» del Mercado Central de otros tiempos y quedaran suspendidos los viajes, viáticos y demás estipendios y así fuera en verdad un digno representante del pueblo, el que a todos consta sigue andando a tres menos cuartillo.
¿Cómo es eso presidente Colom, que los «agentes de la autoridad» utilicen nuestras calles y avenidas para estarse dando reata como sí fueran chirices de primaria? ¿Adónde vamos ir a parar con que las municipalidades sigan creyendo que por ser entidades descentralizadas se crean un Estado dentro de otro? No, no hay peor cosa para gobernar bien, para administrar mejor y para que todo el país camine en orden, que el desmadre que tiene rato de estar imperando en nuestro país. De ahí el pedido que hace la gente honrada, trabajadora y empeñada por salir avante dentro del marco legal, para que termine eso de andar viendo líos por todas partes, fuera porque los de chaleco verde se creen émulos de Napoleón y los del chaleco rojo de Cruz Wer, aquel nefasto jefe policiaco de triste recordación histórica. Insisto en decir que lo que necesita nuestro país es paz y seguridad. Pero no esa de las manitas de piedra en donde le ponen rosas a cada rato, pero que en la realidad son tetuntes en pleno rostro para los vendedores ambulantes y mucho menos el temor que sus agentes provocan cada vez que con el pretexto de hacer operativos de seguridad le hacen temblar las canillas hasta al más valiente.