Quién no recuerda la revuelta, guardias penitenciarios retenidos, la destrucción física y las exigencias en la cárcel de máxima seguridad de Fraijanes que causaron los privados de libertad por faltas de programas de rehabilitación.
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Para contrarrestar esa situación, Baudilio Hichos y Leonel Soto Arango, diputados de la UCN, presentaron iniciativa de ley contra los ociosos que mantienen pobladas las cárceles preventivas y de condena del país.
Hichos, representante del distrito de Chiquimula, y Soto Arango, diputado por Quetzaltenango, plantearon que se someta a un régimen de trabajo a los presos para que se ganen la comida y su estancia en los centros de detención.
La idea básica es que los presos -sean hombres o mujeres-, realicen trabajo comunitario con mano de obra calificada o no calificada donde lo necesite el Estado, desde caminos y carreteras; limpieza de tragantes, tuberías y mantener los cascos urbanos o rurales, anotan en el documento.
Y el trabajo se podría extender a la recolección y vertedero de basura; mantenimiento de hospitales, escuelas, centros de salud, mercados, parques y áreas verdes; hasta el programa de reforestación, explican en la iniciativa.
«Los trabajos que realicen los convictos serán obligatorios y compensarán los gastos que ocasionen al Estado por su permanencia en los centros penitenciarios o carcelarios», dice el artículo cinco sobre remuneración.
Estaría contemplado que el Ministerio de Gobernación a través de la Dirección General de Presidios debe crear, contar y mantener una base de datos actualizada con las generales de cada uno de los convictos y sus facilidades para un arte, profesión u oficio.
El espíritu de la Ley Contra la Ociosidad, reside en que ninguno de los presos podría negarse a prestar el servicio a la comunidad, actividad que no podrían delegar ni pagar a terceros, salvo situaciones extremas por enfermedad, explicaron los legisladores.
Si la categoría de esta ley fuera aprobada se prevé que la cartera del Interior tendría que ordenar la confección de uniformes distintivos así como el equipo necesario para que los convictos realizaran las obras o trabajos de mantenimiento obligatorios.
La seguridad para sacar los presos a las calles o instituciones está prevista para que con cepos o grilletes se eviten fugas o cualquier otra acción contraria al fin que persigue la propuesta para legislar esa situación particular.