El líder centrista francés Franí§ois Bayrou, tercer político más votado en las presidenciales de abril y mayo, lanzó hoy su nuevo partido, el Movimiento Demócrata, con el que espera conservar su protagonismo político en las próximas elecciones legislativas de junio.
Actualmente presidente de la UDF, un partido tradicionalmente calificado de centro-derecha, que no dudó en aliarse con los gobiernos conservadores, Bayrou desea superar la eterna alternancia entre izquierda y derecha, que según él ha conducido a Francia al declive.
«Nada es más importante que construir en Francia un contrapoder libre», añadió.
Así, su nuevo partido será «una fuerza política nueva, independiente y abierta» que intentará hacer contrapeso a la derecha representada por Nicolas Sarkozy, próximo presidente de Francia, al que Bayrou criticó duramente durante la campaña.
«Tenemos el deber de resistir. No ignoro las presiones que sufren algunos políticos», declaró Bayrou, de 55 años, refiriéndose a las tres cuartas partes de los diputados de la UDF, que dispone de un total de 29, que le abandonaron para unirse a Sarkozy.
La resolución que marca el nacimiento de este partido fue aprobada el jueves en un Consejo nacional de la UDF, en el que estaban presentes 1.000 personas. No obstante, el partido será formalmente creado en un congreso que se celebrará el próximo otoño (boreal).
«Francia necesita tener en la Asamblea Nacional (Cámara de diputados) personas capaces de decir sí cuando es que sí y no cuando es que no. No seremos personas que se oponen a la mayoría de forma sistemática, sino hombres y mujeres libres», declaró Bayrou.
En la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el 22 de abril, Bayrou consiguió un 18,5% de los votos, es decir, 6,8 millones de sufragios, que le convirtieron en árbitro de la segunda vuelta, disputada el 6 de mayo entre Sarkozy y la socialista Ségolí¨ne Royal.
Los comicios fueron una verdadera «aventura» según Bayrou, quien denunció la lluvia de promesas electorales que escondió la «situación real de Francia» y anestesian a la población.
De cara a las legislativas del 10 y 17 de junio, en las que se renovará la Cámara de Diputados, el Movimiento Demócrata conseguiría entre 8 y 13 diputados frente a los 29 con los que contaba la UDF, según los sondeos.
«Estoy convencido de que si no cambiamos la manera de hacer política en Francia, no tenemos ninguna oportunidad de responder a los problemas del país», declaró Bayrou el jueves
«El clima de enfrentamiento político actual no resolverá los problemas» de los suburbios, la educación, la salud pública, las jubilaciones o el clima, citó.
Según Bayrou, su intención es «salir del clima actual de enfrentamiento» y «trazar un camino nuevo», apoyado en la «aspiración de unión de los franceses» y su deseo de «síntesis democrática y social».
Además, el líder político desmintió cualquier acuerdo con el Partido Socialista de cara a las legislativas.
«No tuve ninguna conversación, encuentro o intercambio telefónico con ningún dirigente del Partido Socialista que dé a entender que sea posible una alianza en las legislativas», declaró el líder de centro.
Según Bayrou, su partido no está enterrando en este momento su relación con una parte de la clase política para unirse de nuevo a otra tendencia política.
No obstante, el portavoz socialista Julien Dray dio a entender el jueves que la puerta para una unión con Bayrou estaba abierta y consideró que la izquierda y el Movimiento Demócrata podían recorrer juntos «una parte del camino».