Luego de la sentencia absolutoria emitida el 6 de febrero último por el Tribunal Séptimo, en el juicio contra Noé Gilberto Oliveros, propietario de la cadena de farmacias José Gil, su defensa presentó un amparo contra esa judicatura.
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La sala primera de la Corte de Apelaciones conocerá en los próximos días una acción legal de amparo que Milton Miranda, abogado defensor de Oliveros, interpuso contra el Tribunal Séptimo.
Miranda explicó que «la resolución del tribunal está basada en el derecho que corresponde, sin embargo, ordena que mi defendido continúe en prisión, lo cual es imposible porque ha estado ahí más de un año y siete meses».
El jurista agregó que el Código Procesal Penal establece que la prisión no podrá durar más de un año y que la Ley indica que cuando haya una sentencia condenatoria pendiente de recursos se podrá ampliar el tiempo en la prisión; «pero no dice nada acerca de la sentencia absolutoria por lo que da a entender que se debe ejecutar el fallo», manifestó.
Carlos Rivera Clavería, quien presidió extraordinariamente el anterior tribunal, argumentó en la sentencia que la fiscalía no probó que el acusado fue la persona que compró y pagó el producto denominado pseudoefedrina, por lo que se absolvió a Oliveros de los delitos que le imputó la fiscalía contra la narcoactividad.
En abril de 2006, el Tribunal Séptimo de Sentencia lo absolvió de los delitos de comercio, tráfico y almacenamiento ilícito de drogas. Meses más tarde, el Tribunal Undécimo lo declaró absuelto de la comercialización falsa del multivitamínico Dayamineral, por lo que lo acusaba el Ministerio Público (MP), con el argumento de que el MP no había aportado suficientes pruebas contra Oliveros.