Los cancilleres de la Unión Europea abrieron hoy en Bruselas una reunión centrada en la preparación de la cumbre UE-Rusia el jueves y viernes próximos, en medio de las crecientes tensiones acumuladas entre ambas partes en los últimos meses.
Los ministros de los 27 tenían previsto analizar además la situación en Serbia, tras el acuerdo del viernes pasado entre los partidos reformistas para formar gobierno y poner fin a la crisis en ese país, que incluyó el nombramiento de un ultranacionalista al frente del Europarlamento por unos días.
En vísperas de la cumbre UE-Rusia del 17 y 18 de mayo en Samara (a orillas del Volga), el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, cuyo país ejerce la presidencia del bloque, admitió que la situación entre ambas partes «es complicada» a raíz de los múltiples focos de tensión existentes.
«La UE necesita a Rusia para resolver los conflictos internacionales, pero del mismo modo, Rusia también sigue dependiendo de Europa. Por ello, estoy absolutamente seguro de que la razón se impondrá de ambos lados», señaló de todas maneras Steinmeier, quien se reunirá mañana en Moscú con su homólogo ruso Serguei Lavrov para preparar la cumbre, según diplomáticos europeos.
Los contenciosos entre ambas partes son varios, empezando por la disputa con Polonia por el embargo ruso sobre la carne polaca que bloquea desde noviembre pasado la apertura de negociaciones para un nuevo acuerdo de asociación estratégica UE-Rusia.
A este problema se sumó recientemente una crisis con Estonia por el desplazamiento de una estatua en homenaje al Ejército Rojo en Talin, y otra con Lituania por la interrupción de los envíos de petróleo ruso a la refinería lituana de Mazeikiu.
Si la mayoría de los puntos de discordia afecta a países del ex bloque comunista bajo la esfera soviética que se sumaron a la UE en 2004, también abarcan la cuestión del futuro estatuto de la provincia independentista serbia de Kosovo.
Rusia, tradicional aliada de Serbia, amenaza con oponer en el Consejo de Seguridad de la ONU su veto a la propuesta de independencia bajo supervisión internacional de ese territorio de mayoría albanesa que administra actualmente por Naciones Unidas.
En medio de cuestionamientos sobre la utilidad de la cumbre, el canciller español Miguel íngel Moratinos recordó que este tipo de encuentro es el «mejor» marco para tratar de resolver problemas como los que enfrentan actualmente a la UE y Rusia.
«Siempre es bueno el diálogo y mantener las cumbres, los marcos institucionales. Los problemas, qué mejor que una cumbre para tratarlos», dijo Moratinos.
En la cumbre de Samara participarán del lado europeo la canciller alemana íngela Merkel, el titular de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso, y el Alto Representante de la UE para la Política Exterior, Javier Solana, quienes deberían reiterar al presidente Vladimir Putin su preocupación por el deterioro de la situación de los derechos humanos en Rusia.
Frank-Walter Steinmeier, ministro alemán de relaciones exteriores.