Stephen McFarland, embajador de Estados Unidos, declaró ayer que, más que ayuda exterior en dólares, el mejor recurso contra la violencia y el crimen organizado viene de lo interno del país, que consiste en la voluntad política. Asimismo, destacó su preocupación por el combate contra el narcotráfico, ya que hay incautaciones, pero no se capturan hombres fuertes: «Aquí no hay que contar por kilos, sino por estructuras que fueron desarticuladas», refirió.
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Estas declaraciones han causado reacciones en diferentes sectores del país. Con relación a otra declaración, sobre el poco sentido que tiene la ayuda internacional si no hay voluntad política, el vocero presidencial, Giusseppe Calvinisti, dice que el sistema de justicia en Guatemala se encuentra en un proceso de limpieza, construcción y fortalecimiento, pues desde hace décadas este ha sido infiltrado por la impunidad.
Calvinisti confía en que la ayuda continúe, pues la comunidad internacional ha visto los esfuerzos que se están realizando y destaca que la presencia de la Comunidad Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) ayuda a fortalecer la institucionalidad de la justicia en Guatemala.
«No se ha llegado aún al porcentaje que uno quisiera en el fortalecimiento de la justicia y la seguridad, igual que en la salud y la educación, pero se están haciendo pasos importantes a futuro; no hay un botón mágico que se pueda presionar para que esto funcione, principalmente en un período tan corto «, señala el vocero de Colom.
Además, Calvinisti estima que es responsabilidad de los guatemaltecos aportar y seguir buscando los mecanismos para fortalecer la justicia.
«Es la voluntad política, el coraje y la determinación de abordar y trabajar estos problemas», dijo McFarland ayer, en alusión que el interés de los funcionarios es más importante que el financiamiento en sí mismo.
Por su parte, Mario Mérida, ex viceministro de Gobernación y analista de Seguridad, opina que las declaraciones del Embajador son una muestra de la preocupación de los donantes que han apoyado en temas de seguridad y justicia, pues observan un país poco serio en ese tema.
«Es importante mencionar que causa desconsuelo en la comunidad internacional que se solicite dinero y se hagan mejoras salariales para grupos del sector justicia, como el aumento que algunos magistrados no aceptaron», dice Mérida.
En cuanto al papel que debe realizar el gobierno central, el ex funcionario asegura que este no debe defender el sistema de justicia si no trabajar en la reforma policial y proveer un ambiente de seguridad a través del Ministerio de Gobernación.
COPADOS
Roberto Alejos, presidente del Congreso, informó que hoy se reunieron con David Johnson, secretario adjunto de Estados Unidos para Asuntos Narcóticos, en conjunto con los jefes de las bancadas del legislativo.
Alejos describió que estuvo presente un grupo de funcionarios del Gobierno guatemalteco, así como la presencia de McFarland, y Eduardo Ibarrola Nicolín, embajador de México, para abordar este tema de preocupación.
Según Alejos, la actividad de los grupos del narcotráfico en el país, no es únicamente preocupación de la sede diplomática de los Estados Unidos, es también del Congreso, y estimó que el 40 por ciento del territorio está en manos del narcotráfico.
Asimismo, el presidente legislativo explicó que en la ciudad capital el fenómeno de preocupación es el del narcomenudeo.
ENFERMOS
Marco Antonio Canteo, director del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales, coincidió con las declaraciones de McFarland, «porque hemos observado que la comunidad internacional ha tenido mucha voluntad y un gran espíritu de solidaridad con Guatemala, y nos ha respaldado muchísimo desde hace mucho tiempo y ha invertido bastante en el país para mejorar la justicia y la seguridad».
«Pareciera, que el enfermo, que es el Estado de Guatemala, no sólo compra la medicina sino que no se le quiera tomar y eso demuestra contundentemente que hay muy poca voluntad política del Estado en cumplir con la parte que le corresponde porque la comunidad internacional ha demostrado su firme voluntad de colaborar con el país pero el Estado se ha manifestado con mucha debilidad y pocas ganas de hacer su tarea», manifestó.
Un simple ejemplo de esa falta de voluntad es cómo se han dado los procesos de Comisión de Postulación porque Guatemala no asume la visión de país, sino hay una visión sectorial con intereses muy marcados de sectores, o la agenda legislativa en el Congreso con una agenda de lo que se llama populismo penal intentando venderles a los guatemaltecos espejitos porque las leyes que están impulsando no nos conducen a ningún lugar más que a la violencia, la exclusión y la intolerancia y esto le preocupa no sólo a la sociedad civil sino a la comunidad internacional.
Por su parte, César Barrientos, magistrado presidente de la Cámara Penal, indicó que no cabe duda que la voluntad política es vital, importante y necesaria; sin ella no se pueden elaborar buenos programas si se elaboran o elaborarse nuevos si hacen falta; ni tampoco llegar a la evaluación de esos programas porque lo más importante es rendir cuentas.
«Voluntad política quiere decir la conciencia clara de los problemas que aquejan al sector, sus deficiencias, limitaciones, de lo que hace falta hacer y dirigirse hacia la obtención de objetivos claros y metas precisas que permitan subsanar los problemas de la justicia en Guatemala, y claro se necesitan recursos, pero son los recursos humanos los que posibilitan que los recursos económicos tengan un resultado positivo. De manera que McFarland tiene razón», dijo Barrientos.
El país puede ser rico pero si no tiene a las personas que quieran que ese país progrese, que viva en paz, con justicia no tiene sentido; aunque dudo que haya un país rico sin justicia porque de ella viene la riqueza, la paz y la armonía y la coordinación de los esfuerzos de las personas para lograr metas comunes y garantizar los derechos individuales que son los motivos esenciales de una sociedad que garantiza las oportunidades para todos y eso sólo se puede hacer si hay voluntad, no sólo política sino de aplicar la justicia, concluyó Barrientos.
DE CABEZA
Valentín Gramajo, subjefe del bloque Partido Patriota, recalcó que no ven avances en el combate al narcotráfico; por el contrario, calificó que ven más conflicto y, sobre todo, porque el Gobierno «tiene de cabeza a Guatemala, como si fuera a propósito», resaltó el diputado.
Según Gramajo, la lectura es que pareciera que están creando caos desde el mismo Gobierno, pero con tanta violencia que se genera, en parte por el narcotráfico, «están perdidos (el Gobierno) en su laberinto y no saben como salir».
Supuestamente, quieren tener confundido al pueblo, «pero todo encaminado a mantenerse en el poder, crear caos e incapacidad de resolver», destacó el legislador Valentín Gramajo, quien recordó que millonarios y pobres están en un éxodo por la violencia.
Según Gramajo, han colaborado en crear las herramientas jurídicas para que el Ejecutivo pueda actuar contra el narcotráfico y la violencia, les han aprobado leyes y respaldan Extinción de Dominio y Contra el Enriquecimiento Ilícito, «colaboramos pero nos atacan», se quejó Gramajo.
POSTULADORAS
Jorge Méndez Herbruger, diputado de la Gran Alianza Nacional (Gana), consideró oportuno que las Comisiones de Postulación hagan la mejor selección, debido a que es tema de preocupación que las instituciones encargadas de la investigación y la justicia estén sin cabeza.
Con el problema del narcotráfico, es oportuno recordar que es un problema latinoamericano y un gran problema, por ello al parlamento le compete legislar en determinados temas que contribuyan a ese combate, la mejor referencia es realizar los cambios a la Ley de Amparo y aprobar la extinción de dominio, opinó Méndez.