Acceso restringido a internet, cobertura complicada del relevo de la antorcha, acoso policial a periodistas: los representantes de la prensa mundial reunidos esta semana en Pekín expresaron su preocupación a las autoridades chinas de cara a los Juegos Olímpicos.
Para ellas, los aproximadamente 20.000 periodistas esperados en los Juegos Olímpicos (8-24 de agosto de 2008) gozarán de una total libertad para cubrir los Juegos, y también la actividad política, social o económica en todo el país.
Liu Jingmin, vice-alcalde de la capital china y vicepresidente del Comité de Organización (BOCOG), quiso calmar la situación. «Vamos a revisar y cambiar si es necesario nuestro plan de operaciones con la prensa, para mejorar todos los sectores, terminar con las diferencias y ofrecer el mejor servicio a los medios durante los Juegos», dijo, delante de unos 330 representantes de la prensa mundial, reunidos esta semana en la capital china.