Premio de la Concordia


El recuerdo de la memoria histórica del holocausto ha despertado simpatí­as alrededor del mundo, para que no se olvide. (FOTO Archivo / La Hora)

El Museo de la Historia del Holocausto de Jerusalén fue galardonado hoy con el Premio Prí­ncipe de Asturias de la Concordia 2007 por «su tenaz labor» para promover «la superación del odio, del racismo y de la intolerancia».


Esta institución fue premiada por ser un «recuerdo vivo de una gran tragedia histórica, por su tenaz labor para promover, entre las actuales y futuras generaciones, y desde esa memoria, la superación del odio, del racismo y de la intolerancia», explicó en un comunicado la Fundación Prí­ncipe de Asturias.

A este galardón también concurrí­an otros 46 candidatos, entre ellos la polí­tica colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada por la guerrilla de las FARC desde 2002, las orquestas juveniles e infantiles de Venezuela, fundadas por José Antonio Abreu, y otros procedentes de varios paí­ses latinoamericanos como Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, México y Perú.

El museo de la Historia del Holocausto o Yad Vaschem fue inaugurado en Jerusalén el 15 de marzo de 2005, coincidiendo con el 60º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) en presencia de decenas de dirigentes de todo el mundo.

Se trata de la «más alta institución internacional en memoria de los seis millones de judí­os ví­ctimas del Holocausto», además de ser «único en el mundo al honrar también a las personas que arriesgaron su vida para salvar a los judí­os» y el fondo documental y centro de investigación más importante del Holocausto, según la Fundación Prí­ncipe de Asturias.

Fue creado en 1953 por el parlamento israelí­ e inaugurado de nuevo en 2005.

Ocupa 4.000 m2, superficie cuatro veces mayor que el anterior, y alberga un museo histórico con fotografí­as, objetos, documentos e imágenes, un archivo con 62 millones de documentos y más de 267.500 fotografí­as y miles de ví­deos con testimonios de supervivientes, y un centro de documentación e investigación del Holocausto con más de 100.000 tí­tulos.

Su candidatura fue propuesta por la canciller alemana, Angela Merkel y apoyada entre otros por el presidente israelí­, Shimon Peres, el ex presidente mexicano Vicente Fox y el ministro español de Relaciones Exteriores, Miguel Angel Moratinos.

El de la Concordia es el último de los ocho premios Prí­ncipe de Asturias que concede la Fundación del mismo nombre, que este año cumplen su 27º edición.

Un jurado compuesto por 28 personalidades tomó esta decisión después de dos dí­as de reuniones en Oviedo, capital del Principado de Asturias (norte de España), donde el prí­ncipe Felipe de Asturias, heredero de la Corona española, concederá los premios en octubre.

Este año se otorgaron el de Cooperación Internacional, al ex vipresidente estadounidense y activista contra el cambio climático Al Gore; el de las Artes, al cantautor estdounidense Bob Dylan; el de Investigación, a los biólogos Peter Lawrence y Ginés Morata; el de las Letras, al escritor israelí­ Amos Oz; el de Comunicación y Humanidades, a las revistas cientí­ficas Science y Nature; el de Ciencias Sociales, al sociólogo Ralf Dahrendorf, y el de Deportes, al piloto alemán Michael Schumacher.

Cada galardón está dotado con 50.000 mil euros.

Otros candidatos este año eran la cantante caboverdiana Cesárea Evora, Democracia en Africa –integrada por varios presidentes africanos–, la ex presidenta de Islandia Vigdí­s Finnbogodóttir, la Fundación Africana para la Medicina y la Investigación y el Comité Internacional de Rescate.

El año pasado lo obtuvo el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El Rey Hussein de Jordania, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, el Camino de Santiago y la Red Mundial de Reservas de la Biosfera son algunos de los premiados desde 1981.

Los Prí­ncipe de Asturias en este ramo latinoamericanos hasta el momento han sido la Vicarí­a de la Solidaridad de Chile (1986), la Villa El Salvador (Lima, 1987) y el brasileño Movimiento Nacional dos Meninos e Meninas de Rua (1994).