Prejuicios afectan a discapacitados


Los parqueos para discapacitados son un derecho ganados en las ciudades de todos los paí­ses. Sin embargo, éstos usualmente no son respetados debido a la intolerancia. FOTO LA HORA archivo

El mayor problema de las personas que tienen una discapacidad no radica en sus limitaciones fí­sicas, sino en la discriminación y las actitudes prejuiciadas de la sociedad, dijeron expertos que participan en una conferencia panamericana.


Bajo el auspicio de la Organización de Estados Americanos (OEA), expertos de 16 paí­ses debaten esta semana en Panamá la implementación de polí­ticas públicas que faciliten la vida a más de 100 millones de personas que tienen alguna discapacidad en el continente, el 11,4% de la población.

«El problema de la discapacidad no radica en la limitación, sino en las actitudes de la sociedad», dijo a la AFP Eneida Ferrer, directora de la Secretarí­a Técnica para el decenio por los derechos y la dignidad y las personas con discapacidad de la OEA.

Perú, de acuerdo a la OEA, es el paí­s con mayor porcentaje de discapacitados con 18,5%, seguido de Estados Unidos con 15% y Ecuador con 12,8%.

Los paí­ses con un menor porcentaje son El Salvador (1,5%), Bahamas (2,3%) y Surinam y Jamaica con 2,8%, según la OEA.

Si la sociedad percibe a una persona con discapacidad como alguien que no puede trabajar, recibir educación ni participar en actividades sociales como el resto, «indudablemente el reto es invencible, porque ya se está prejuzgando la posibilidad de que la persona pueda hacer algo», dijo Ferrer.

«La sensibilización social sigue siendo la principal barrera» para que la gente conozca «cómo tratar a una persona con discapacidad, que no se la discrimine, (que no) se le dé un trato diferencial o negativo por su condición», dijo a la AFP José Javier Osorio Salcido, secretario técnico del Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad de México.

Para Osorio lo más importante es «derrumbar todas las barreras» que impiden la integración de los discapacitados.

Ricardo Villa, del Fondo Nacional de la Discapacidad de Chile, declaró que el problema también es «cultural» dado que la «incapacidad es un tema invisible para las personas comunes y corrientes» a pesar de las campañas.

«A veces las barreras son simples, pero si no se reconocen difí­cilmente la sociedad sabrá como superarlas», dijo Villa a la AFP.

Destacó como logro en Chile la rehabilitación de los discapacitados con la incorporación de sus familias en el proceso.

«El mayor obstáculo para ser integrados es la falta de concienciación y comprensión del problema que todos los dí­as enfrenta un panameño con discapacidad para desarrollarse», dijo a la AFP Manuel Campos, director de la Secretarí­a de la Discapacidad de Panamá.

Este es un tema de dignidad y de derechos, «no es un tema de salud o del pobrecito o del minusválido», dijo Campos. «Si se entiende que todas las personas deben poder participar en todos los ámbitos de la vida en igualdad de condiciones todo lo demás vendrá en cascada».

En tanto, Luz Bella González, directora del Instituto Nacional de Protección a Personas Excepcionales de Paraguay, destacó la importancia de descentralizar los servicios de atención a los discapacitados.

También abogó por implementar un modelo «más amplio» donde en el proceso de rehabilitación se involucre a las autoridades locales, a la familia y a profesionales de la salud «para conocer las capacidades de la persona y su potencialidad» laboral y social.

La OEA dice que en el mundo de 500 a 600 millones de personas sufren alguna discapacidad, de las cuales 85% no tiene acceso a servicios de rehabilitación y 95% no acude a la escuela.