¡Pregúntenle!


Rajendra Pachauri, el superior del IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático) visitó Guatemala la semana recién pasada. El indio arribó apoyando con o sin querer a muchos ecologistas histéricos que utilizan la teorí­a del Cambio Climático como muleta de sus movimientos polí­ticos.

John Carroll S.

Si existe o no el calentamiento global parece ser algo que no está en discusión. Muchas veces a través de la historia la Tierra ha sufrido calentamiento y enfriamiento, el tema es: ¿qué tiene que ver el ser humano en todo esto? ¿Afecta al ambiente el actuar de la humanidad? Claro, todo o casi todo lo que hacemos tiene un impacto sobre el medio ambiente. ¿Es este impacto parte importante de los cambios en la temperatura de la Tierra? No lo creo; la temperatura de la Tierra cambia constantemente por motivos naturales aun afuera del alcance o influencia del hombre.

Claro que existen muchas formas de medir la temperatura y sacar conclusiones cientí­ficas para evaluar el asunto, pero lo cierto del caso es que hoy en dí­a se puede comprar o «patrocinar» un «informe cientí­fico» de casi cualquier cosa que concluya lo que yo quiero que concluya.

Pero un dato interesante es que de 1900 a la fecha la temperatura promedio de la superficie de la Tierra ha aumentado 0.8C y tal vez la actividad del hombre ha tenido algo que ver en ese aumento, pero ¿Es esto suficiente como para que desde chicos nuestros niños vivan aterrorizados? ¿Subirán los mares cinco metros? ¿Nos quedaremos sin árboles? ¿Quedaremos sin agua? ¿Los polos se derretirán por completo? ¿Desaparecerá la humanidad si no hacemos grandes sacrificios inmediatamente? No lo creo, yo meterí­a en el mismo saco al «global warming», a la «lluvia ácida», al «hoyo de la capa de ozono» y otras verdades a medias con estudios y opiniones exageradas que regularmente buscan controles estatales a la vida y desarrollo de las personas y sus actividades. Creo firmemente que la mejor manera de proteger el medio ambiente es garantizar a los respectivos propietarios el libre uso de sus territorios y por supuesto hacer responsable a cada uno de los hombres por la contaminación que le cause daños a terceras personas o sus bienes.

El ser humano ha utilizado a través de la historia su imaginación y creatividad para crear las tecnologí­as que lo han llevado a un nivel de increí­ble desarrollo. El ser humano se ha demostrado a sí­ mismo que, donde lo dejan, puede hacer esfuerzos por vivir una vida más larga, más cómoda, más sustentable, con mejor salud pero sobre todo mucho más productiva. De hecho ha aprendido a sortear los extremos climáticos de calor, de frí­o, de lluvia, de sequí­a, de viento y otros. Y permanece en la búsqueda constante de nuevas tecnologí­as que seguramente seguirán mejorando su forma de vida. Y nosotros debemos de concentrarnos en este objetivo y no en los objetivos que un grupo de panelistas histéricos nos quieran imponer. En todo caso si como silban bailan pregúntenle al señor Pachauri si vino a Guatemala remando o en bicicleta o tomó un avión contaminante. Pregúntenle si se quedó en un hotel o en una hamaca debajo de un palo. Pregúntenle si su camisa se la tejió su abuelita a mano o fue hecha en una maquila de un paí­s contaminante. ¡Pregúntenle!