Preguntas frívolas amenazan debate presidencial Obama- Romney


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Durante el próximo debate presidencial, los candidatos sopesarán preguntas sobre los temas más importantes de nuestra época. Pero la más controversial podría ser «¿Cuál es su pizza favorita: con salchicha o salchichón (pepperoni)?»

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Por MAE ANDERSON y CANDICE CHOI NUEVA YORK / Agencia AP

Pizza Hut ofrece pizza gratis de por vida —una pizza grande semanal durante 30 años— o un cheque por 15.600 dólares a quien le plantee esa pregunta ya sea al presidente Barack Obama o a su adversario Mitt Romney durante el debate del próximo martes.

La oferta, que la cadena de pizzerías anunció el martes, amenaza disgustar a millones de personas que esperan oír las opiniones de los candidatos sobre economía, sistema de salud y otros asuntos serios de interés nacional.

«Es una terrible pérdida de tiempo para los candidatos presidenciales, los organizadores del debate y todos los que desean escuchar», comentó Mickey Sheridan, barman de Queens, Nueva York, que es comensal asiduo de Pizza Hut. «Debería encontrar otro modo de publicitarse».

La iniciativa de Pizza Hut tiene lugar en momentos en que los publicistas buscan nuevas vías para llegar al público televisivo que cada vez se resiste más a sus comerciales tradicionales. También ocurre en un momento en que los estadounidenses prestan mayor atención a los debates presidenciales. El 3 de octubre, unos 67,2 millones de personas observaron el primer debate entre Obama y Romney, la mayor teleaudiencia para un debate presidencial desde 1992, según el servicio Nielsen.

No es la primera vez que se plantea una pregunta aparentemente frívola a un presidente o candidato durante un acto televisado en vivo. Uno de los momentos más famosos en la historia de la televisión se produjo durante un encuentro en 1994 por MTV cuando un miembro del público le preguntó al entonces presidente Bill Clinton: ¿Calzoncillos o boxers?, y éste respondió: «Por lo general, calzoncillos».

OHIO ES CLAVE
Todo se remite a Ohio.

Después de una actuación sólida en el primer debate presidencial, el republicano Mitt Romney intensifica sus esfuerzos en un estado que es crucial para sus esperanzas de alcanzar la Casa Blanca, mientras el presidente Barack Obama trabaja para aferrarse a la ventaja que ha tenido aquí durante semanas.

Ambos candidatos hicieron campaña en el estado el martes, el último día de registro de votantes antes de las elecciones, para las que faltan tan sólo cuatro semanas.

«Encuentren al menos una persona que votó por Barack Obama la última vez y convénzanla de unirse a nuestro equipo», dijo Romney a los votantes en Van Meter, Iowa, antes de apresurarse hacia el este para lanzar un reto similar en Ohio, donde estaba haciendo campaña con el gobernador republicano de Nueva Jersey, Chris Christie.

Obama, por su parte, gritó en Columbus «¡Muy bien, Buckeyes, los necesitamos», en referencia al equipo deportivo de la universidad estatal. Su campaña tenía autobuses cerca, listos para transportar a los estudiantes u otros partidarios a centros de registro.

Mientras Obama cortejó a estudiantes de la Universidad Estatal de Ohio aquí y Romney se concentró en el bastión demócrata del condado de Cuyahoga, al norte, había señales de que la ventaja del presidente en Ohio se reducía. Una nueva encuesta de CNN mostró que Obama tiene el 51% frente al 47% de Romney entre los posibles votantes de Ohio. Y según los estrategas republicanos las encuestas internas de la campaña de Romney señalan que la campaña está aún más reñida —con una distancia de un punto porcentual— en momentos en que el candidato disfruta de un aumento de apoyo tras el debate.

«Les prometo que está de vuelta en el juego en Ohio», dijo Charlie Black, un asesor informal de campaña de Romney.

Al igual que otros republicanos, atribuye a la sólida presentación de Romney en el debate de la semana pasada el repunte en las encuestas nacionales. Los asesores de Romney sostienen que ven evidencias de eso en los estados clave más propensos a decidir la elección, entre los que se cuenta Ohio.

Con 18 votos electorales, Ohio es un estado vital para Romney, quien busca encadenar victorias estatales suficientes para acumular los 270 votos del Colegio Electoral necesarios para llegar a la Casa Blanca. Ningún republicano ha ganado la presidencia sin este estado de la región central, y si Romney perdiera aquí tendría que ganar en todos los demás estados disputados, excepto el minúsculo Nueva Hampshire.

Romney tiene muchas menos alternativas estado por estado para llegar a la Casa Blanca que Obama, que aún tiene varias posibilidades para obtener la victoria si llega a perder aquí.

Romney pasará cuatro de los próximos cinco días en Ohio, antes del segundo debate presidencial del próximo martes en Nueva York. Los candidatos a la vicepresidencia debatirán el jueves.