Praga festeja 650 aniversario de puente


Celebración. La ciudad de Praga se prepara para celebrar el aniversario de un histórico puente.

«Son las 05h34, llevan tres minutos de retraso respecto a la Historia», apuntaba un anciano checo, al tiempo que el alcalde de Praga golpeaba el lunes con un pico el parapeto del puente de Carlos para marcar el 650º aniversario del monumento más célebre de la capital.


La leyenda cuenta que el 9 de julio de 1357, precisamente a las 5h31, Carlos IV, rey de Bohemia y futuro soberano del Imperio Romano germánico, ordenó el inicio de los trabajos de la infraestructura tras haber consultado con sus astrólogos y astrónomos.

El lunes al alba, tras una «noche de espí­ritus» marcada por danzas medievales y relatos de cuentos de época, un cortejo de caballeros con armaduras atravesó el puente, justo en el momento en que el sol teñí­a la ribera Vltava de un rojo brillante.

«El puente de Carlos es el sí­mbolo del corazón latente de Praga, merece la admiración del mundo entero», declaró el alcalde Pavel Bem ante una congregación de curiosos, antes de que un relator contara la historia de este monumento concebido por el arquitecto Petr Parler (1333-1399).

De una longitud de 516 metros y adornado con 30 estatuas barrocas de santos, el puente pedestre es el monumento más visitado de Praga, que cada año recibe a unos cuatro millones de turistas.

Los praguenses son los primeros en sentirse sentimentalmente unidos a esta infraestructura: el año pasado, la decisión del alcalde de alquilarlo para una cena privada suscitó un verdadero escándalo.

Recientemente, muchos se mostraron inquietos ante el rumor de que atravesarlo iba a dejar de ser gratuito.

La obra, que hasta 1841 constituyó el único punto de unión entre las dos riberas de la capital, ha inspirado numerosas leyendas y ha sido escenario de grandes episodios de la historia checa.

«Detente un breve instante viajero aquí­, donde después de tantas devastaciones, la furia de los Godos y de los Vándalos tuvo que ceder», afirma una inscripción grabada en letras doradas en una de las torres, en memoria de la derrota de los suecos en 1648.

Contra los vándalos modernos, la alcaldí­a de Praga instaló recientemente un sistema de vigilancia por ví­deo para proteger este monumento considerado como una obra maestra del arte gótico europeo.

Construido, según la leyenda, con mortero mezclado con vino de Bohemia y huevos crudos, la obra resistió las grandes inundaciones de 1784 y 1890.

El próximo agosto, el viejo puente será objeto de grandes trabajos de restauración del sistema de drenaje, averiado por una renovación defectuosa en los años 70.