Diferentes organizaciones de derechos humanos y particulares acudieron a la Corte Suprema de Justicia con ocasión del comienzo del juicio contra el exgeneral Efraín Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez. Unos con el objetivo de apoyar a los exmilitares y otros para exigir justicia por la muerte de sus familiares.
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En el inicio a juicio se debatió el avance del mismo ya que la defensa de Ríos Montt y Rodríguez insistió en ganar tiempo a través de la petición de recursos de reposición.
A las afueras de la sala de vistas de la Corte, donde se situaba el juicio, varias personas se pronunciaron sobre este suceso que se cataloga como histórico, a continuación sus reacciones.
“En este juicio todos tenemos derecho a pedir, en contra y favor. Estamos conscientes de que el General Ríos Montt, tiene que quedar libre porque construyó un país con bastante libertad. En ese tiempo no había la inseguridad que hoy estamos pasando. En ese tiempo teníamos la oportunidad de salir a nuestras calles libres sin que nada nos ocurriera. Él está siendo enjuiciado por algo que todos han cometido como Generales. En ese tiempo él formó las patrullas para defender a Guatemala”, opinó Carlota Barillas, representante del grupo Viudas Patrulleras.
Cuenta Barillas que ella entiende a las personas que buscan justicia por la muerte de sus familiares, pero que también ellas –las esposas de los patrulleros– pasaban en vela la noche esperando a que sus esposos regresaran con vida a la casa. “Ellos a su vez era combatidos por la insurgencia”, dijo refiriéndose al peligro al que estaban expuestas sus parejas. “No fue guerra lo que hubo, fue un enfrentamiento para defender a Guatemala”.
“Estoy en apoyo a las personas afectadas en ese tiempo –el conflicto armado interno-. Mi familia fue afectada, fue desaparecida. Quiera que no, uno aún lleva un sentimiento dentro de sí. Realmente yo no sé cómo se sienten todas esas personas que hicieron esas masacres injustamente”, expresó otra de las mujeres presentes, quien prefirió reservar su nombre y que luego agregó que durante el conflicto perdió a un cuñado y a un tío.
“Venimos a solidarizarnos con los sobrevivientes del genocidio Ixil. No hace falta tener familiares desaparecidos o masacrados para entender que es importante solidarizarnos con las víctimas. Este es un caso histórico importante para América Latina y el Caribe. Es la primera vez que se juzga este delito de lesa humanidad”, señaló Wendy Méndez, de la Asociación Hijos de Guatemala.
“Estamos convencidos de que la justicia tiene que llegar y este es un primer paso que las víctimas del conflicto armado interno hemos estado esperando por más de treinta años”, aseguró por aparte, Efraín Vicente, de la Convergencia Nacional Maya.
“La ley es así, cuando puede abarca cuando no, pues no. A mí no me consta que haya cometido genocidio, pero la verdad es que es injusto, está muy mal”, manifestó Juan Antonio Morales, miembro de los exPatrulleros, y que igualmente confirmó su apoyo a Ríos Montt.