Portugal en vilo


Dos partidarios de Bosnia se representan en el partido de fútbol, que el equipo de ese paí­s jugara contra Portugal en el estadio Luz en Lisboa. Portugal ganó el partido por una anotación. TOPSHOTS AFP PHOTO / MIGUEL RIOPA

Con sólo un gol de ventaja y de nuevo sin su estrella Cristiano Ronaldo, baja por lesión, Portugal corre grave peligro ante unos bosnios que le prometen un infierno en el pequeño estadio de Zenica, mañana en el partido de vuelta de la repesca para el Mundial-2010.


Que los portugueses, cuartos en la última Copa del Mundo, y su Balón de Oro no se clasificaran para Sudáfrica serí­a como un pequeño terremoto en el planeta futbolero. Pero, tras el primer partido, todo es posible y los lusos no tienen garantí­a.

Los de Carlos Queiroz no recibieron goles pero el único que marcaron, el de Bruno Alves, podrí­a no bastar para resistirse al fervor de los hinchas bosnios que abarrotarán el recinto de Zenica, con capacidad para 14.000 espectadores, elegido en lugar del de Sarajevo precisamente para intimidar aún más al rival.

Para entrar en materia, los jugadores portugueses fueron recibidos a su llegada al aeropuerto de la capital con insultos y escupitajos.

Ahora está por ver qué táctica utiliza Portugal. El defensa Ricardo Carvalho promete «atacar» mientras su compatriota Pepe cree que el equipo tendrá que demostrar «un gran espí­ritu de sacrificio». «Si marcamos un gol, tendrán que marcar tres», añade.

Pero el veterano Miroslav Blazevic, de 74 años, trama sin duda algún plan para causar sensación en el partido.

«Los jugadores atacarán a los portugueses como lobos salvajes. Vamos a crear un gran ambiente y quiero que, desde el minuto cero, presionemos de modo que ni siquiera se den cuenta de lo que está pasando», prometió ayer el técnico croata de Bosnia.

«La derrota en Lisboa no es una catástrofe, es recuperable», añadió. «La catástrofe es que ahora me faltan tres jugadores importantes (los suspendidos Emir Spahic, Elvir Rahimic y Samir Muratovic) y tengo que encontrarles suplentes».

La ausencia del defensa y capitán Emir Spahic es un duro golpe pero Blazevic teme sobre todo el mal estado de forma en que se encuentra el centrocampista y organizador Zvjezdan Misimovic, que tiene molestias en la rodilla y no estuvo nada cómodo en el partido de ida.

«Misimovic es quizá nuestro jugador más importante. Fue el alma del equipo durante todas las eliminatorias pero el sábado tuvo un dí­a pésimo. Aunque estoy convencido de que no puede hacer dos partidos malos seguidos. Seguro que se recupera mentalmente y demuestra su nivel», declaró Blazevic.