Crece en el Congreso una iniciativa por devolver al Ejecutivo la facultad de conceder el indulto a todo condenado a la pena capital. Actualmente esta iniciativa alcanzó dictamen favorable y será sometida al pleno para su aprobación final durante la próxima sesión plenaria.
El diputado Juan Ramón Alvarado, del Partido de Avanzada Nacional, PAN, informó que la comisión del ramo alcanzó consenso para firmar el dictamen favorable el cual será elevado al pleno para su discusión y aprobación.
Alvarado agregó que como diputados cumplieron con el país porque no se podía seguir con esa laguna ya que El Pacto de San José, firmado por Guatemala, impide que una persona sea ejecutada sin que sea evaluada la posibilidad de concederle un indulto.
Actualmente la materialización de las ejecuciones presenta problemas legales porque existe un vacío jurídico. En estos momentos no se sabe quién tiene potestad de autorizar las ejecuciones, pues Alfonso Portillo renunció a esa potestad y el actual Presidente está en la misma línea.
Pena de muerte
El candidato presidencial del Partido Patriota, PP, Otto Pérez Molina, enfatizó que la política de esa organización es instaurar la pena de muerte para cumplir con sus políticas de «Mano dura».
El político destacó que la violencia no escapa a ningún sector y es responsabilidad del Gobierno de la GANA, combatir toda clase de delito.
«Nuestro objetivo es combatir la delincuencia con base en la seguridad y el empleo», añadió.
Alvarado agregó que el candidato presidencial del PAN, Luis Flores Asturias, le aseguró que es responsabilidad del mandatario conceder o denegar el indulto. «Los diputados del Frente Republicano Guatemalteco, FRG, Unidad Nacional de la Esperanza, UNE, y de otros partidos firmaron dictamen favorable por lo cual garantizamos su aprobación en el pleno», expresó Alvarado.
Fusilamientos e inyección letal
Los últimos fusilados fueron los reos Roberto Girón y Pedro Castillo, quienes recibieron el tiro de gracia el 13 de septiembre de 1996. La ejecución fue transmitida por la televisión abierta lo cual generó malestar.
Luego se cambió el fusilamiento por inyección letal. De esa cuenta, a Manuel Martínez se le aplicó ese método en 1998. Los últimos ejecutados fueron Luis Amílcar Cetino y Tomás Cerrate, en el 2000.
El único diputado que se opone al dictamen favorable es Vinicio Cerezo de la DC.