Por vida suya, no activen celulares


En menos de un mes, a uno de mis hijos le han robado dos veces su celular y la primera de esas ocasiones fue terrible porque el ladrón le puso una pistola en la cabeza y tras haberlo despojado del aparato, realizó movimientos que hicieron a mi hijo temer por su vida. La segunda vez fue sin violencia, pero ello corrobora las informaciones que ha dado el Ministerio Público sobre la enorme cantidad de celulares que se siguen robando pese a que con bombos y platillos las empresas aparecieron firmando un compromiso para no activar ninguno de los aparatos que fueran robados.

Oscar Clemente Marroquí­n
ocmarroq@lahora.com.gt

Si el tal compromiso se estuviera cumpliendo, no habrí­a tal cantidad de robo de aparatos celulares en el paí­s porque no tendrí­a sentido despojar a nadie de su teléfono si el mismo no serí­a activado. Sin embargo, existen changarros por toda la ciudad donde se anuncia con desfachatez que se activan aparatos celulares y cualquiera puede llegar a ellos para que, mediante un pago que es realmente módico, se le vuelva a poner a funcionar el teléfono, sin que nadie se interese por averiguar su procedencia.

Todo ello hace suponer que el convenio tan publicitado no fue sino una medida para evitar que en el Congreso se siguiera discutiendo una ley que aplicarí­a sanciones severas a las empresas que activaran aparatos robados. Y es que atrás de cada teléfono de esos, puede haber una vida perdida porque está visto que los ladrones no se andan con chiquitas. Muchos de los robos en los autobuses van dirigidos especí­ficamente a recoger la mayor cantidad de celulares posible y se sabe que ahora, aprovechando la gigantesca congestión vehicular en la Aguilar Batres, andan equipos conformados por dos motoristas que cí­nicamente le tocan con la punta del cañón de la pistola el vidrio al automovilista para que les entregue el celular.

Como dirí­an las viejitas, por vida suya, señores de las telefónicas, no permitan la activación de celulares robados porque ello sigue poniendo en peligro muchas vidas y sabe Dios cuántas se han perdido ya como resultado de esa falta de compromiso de las empresas que dijeron que no activarí­an ningún aparato de éstos, pero que lo siguen haciendo o cuando menos dejan que otros lo hagan desde esos pequeños negocios en los que se ofrece a todo pulmón que pueden activar cualquier aparato.

Pienso que demostrada la falta de interés de las empresas en salvar vidas, hará falta que nuevamente el Congreso retome la iniciativa que dejaron abandonada luego de saberse del compromiso que motu proprio habí­an alcanzado las empresas de telefoní­a móvil con el Gobierno y que fue recibido con satisfacción por la ciudadaní­a y también por las autoridades. Pero lejos estaban todos de suponer que era nada más que una medida para dar atol con el dedo a la gente y para impedir que el Congreso siguiera estudiando la iniciativa que terminarí­a por penalizar a los que hicieran ese tipo de trastada.

El tema aquí­ no es simplemente económico, puesto que lo que realmente preocupa es la pérdida de vidas humanas como resultado de la acción persistente de los ladrones. Sólo en el sector de Europlaza, según dicen, están identificados al menos dos o tres individuos que se desplazan en moto para ir asaltando diariamente a la gente que trabaja en el sector. Un comité de vecinos de la zona 9 ha identificado plenamente un automóvil en el que viajan asaltantes que roban aparatos celulares. Y así­ podrí­amos seguir señalando uno y otro caso, porque es evidente que el negocio es lucrativo, tanto para el ladrón que roba el aparato, como para quienes luego duplican sus ganancias porque no sólo saben que la ví­ctima del robo volverá a activar un celular, sino que ganarán un cliente nuevo con el aparato robado que aumenta el mercado ya existente.