Por un nuevo modelo pesquero


FOTO LA HORA: ARCHIVO

La pesca en Centroamérica se pretende reducir, promoviendo el certificado de origen de pesca responsable para promover el turismo y mejorar la economí­a.» title=»FOTO LA HORA: ARCHIVO

La pesca en Centroamérica se pretende reducir, promoviendo el certificado de origen de pesca responsable para promover el turismo y mejorar la economí­a.» style=»float: left;» width=»250″ height=»188″ /></p>
<p>Al igual que en el resto del mundo, los recursos marinos centroamericanos se están agotando, por lo que es necesario cambiar el modelo de vida de decenas de miles de pescadores artesanales de la región, instó ayer en Costa Rica la bióloga cubana Georgina Bustamante.</p>
</div>
<p> <span id=


A diferencia de lo que ocurre en tierra firme, en la mayorí­a de los paí­ses centroamericanos, con excepción de Belice que se ha convertido en ejemplo de conservación de sus recursos marinos, en el mar apenas hay áreas protegidas, advirtió Bustamante, que acudió como conferencista a San José.

Sólo Costa Rica tiene el 1% de su territorio marí­timo protegido, frente al 25% de su territorio. «Y además está muy mal manejado porque no hay buen patrullaje ni buena aplicación de las regulaciones», alertó.

Mientras, otros paí­ses como «Nicaragua y Honduras están más atrasados», advirtió antes de pedir que no se cometan en la región centroamericana los mismos errores registrados en otras partes del mundo.

En el sector pesquero trabaja «mucha más gente de la que el recurso admite», lo que hace que la pobreza sea cada vez más «compartida».

El cambio de modelo pasa por la sensibilización, educación y capacitación de los pescadores artesanales y por propuestas alternativas de empleo para que este importante sector de la población centroamericana pueda ganarse la vida, aconsejó.

«Lo ideal es que haya un ordenamiento de uso de las costas como un todo» y que en vez de proteger a una especie en particular, se «maneje el área de manera integral, teniendo en cuenta que el objetivo es que el ecosistema en su conjunto esté saludable», sostiene.

Para ello, se debe contar con la participación de los afectados, que a «medio plazo» pueden convertirse en los grandes beneficiados.

«En el mundo de la conservación ya no hay ninguna división entre los que pescan y los que conservan», aseguró Bustamante, coordinadora de la Red de Gestión de íreas Marinas Protegidas del Caribe (Caribbean MPA Management Network and Forum, CaMPAM), un programa de capacitación de profesionales de las áreas marinas protegidas del gran Caribe.

«Los pescadores aprenden a conservar para poder pescar mejor y los conservacionistas aprenden que tienen que buscar soluciones para los pescadores que no pueden hacerlo en las áreas protegidas», afirmó la bióloga.

Bustamante considera que una alternativa para el modelo actual puede ser el turismo, que generarí­a muchos más recursos que la pesca artesanal y además permitirí­a a las poblaciones costeras aprender a apreciar y a cuidar de este preciado recurso para deleite de otros.

Asimismo, el «certificado de origen de pesca responsable», cuya ventaja es que «se pesca menos pero se obtiene más» por el producto es otro aliciente para conservar y utilizar los recursos de manera sostenible.

«Todo tiene que tener un fundamento económico», sentencia Bustamante, para quien la «solución es regional» e «integral».

En esta segunda quincena de agosto se realizará en Centroamérica una encuesta para determinar la situación de la pesca artesanal en la región que servirá de base para la toma de decisiones y la búsqueda de alternativas y soluciones a este sector del que vive, según las autoridades costarricenses, cerca del 30% de la población.