En los dos últimos años, más de 40 mil guatemaltecos han sido expulsados de los Estados Unidos por permanecer de forma irregular.
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Según la Organización Mundial para las Migraciones (OIM, por sus siglas en inglés), los guatemaltecos residentes en Estados Unidos contribuyeron este año con 3 mil 900 millones de quetzales a la economía nacional, 300 menos que lo estimado por el Banco de Guatemala (Banguat).
El envío de remesas provenientes de la Unión Americana hubiese superado lo previsto por el Banguat de no haber sufrido dos variables; la primera, la contracción de la economía estadounidense, y la otra la deportación masiva que las autoridades de ese país han realizado en los últimos meses, lo cual ha ido de la mano de múltiples y constantes redadas.
Según el ministro de Relaciones Exteriores, Gert Rosenthal, para el año 2008 se espera que las deportaciones de connacionales mantengan su ritmo a raíz del fracaso de la reforma migratoria. El funcionario advierte que no se avizora ningún cambio en la política migratoria del país del Norte previo a las elecciones que se celebrarán en ese país en noviembre del 2008.
Según el funcionario se han realizado cabildeos con las autoridades de los Estados Unidos, los que no han tenido los resultados deseados.
La visita de una comitiva de senadores estadounidenses realizada al país la semana pasada sirvió para conocer la percepción del tema migrantes por el líder de la mayoría demócrata, Harry Raid, quien sugirió que el tema de la reforma migrante es un tema pendiente en su país, pero esta no se podrá discutir antes del 2009.
El ambiente endurecido de las políticas migratorias aplicadas por Estados Unidos pinta un panorama muy difícil donde no han alcanzado avances, señala el canciller, explicando que con las posibilidades económicas que se tiene se presta la asistencia posible a los connacionales que buscan apoyo en las embajadas.
La violación de derechos
Las organizaciones pro migrantes en Estados Unidos han denunciado la violación de derechos humanos de que es víctima la población ilegal. La Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC, por sus siglas en inglés) ha solicitado a los gobierno de México y de la Unión Americana aprobar leyes que protejan los derechos humanos de migrantes que atraviesan o residen en sus respectivos territorios.
Mauro Verzeletti, de la Pastoral de Movilidad Humana de la Iglesia Católica, estima que la violación de derechos ha ido en aumento en el último año tanto en el país de tránsito como en el y de destino. Sostiene que las autoridades mexicanas suelen violentar constantemente a los migrantes que intentan llegar a Estados Unidos.
El prelado dice estar preocupado por el aumento de presencia en ambas fronteras, ya que para el año entrante se tiene información que se aumentará la presencia policial en la frontera sur de México, esto en respuesta a lo sugerido por Estados Unidos, quien ha aumentado su colaboración económica con el Gobierno mexicano.
José Luis Gutiérrez, líder migrante mexicano y dirigente nacional de NALACC en Chicago, a través de un comunicado sostiene: «Queremos que México predique con su ejemplo cuando se trata de cómo tratar a las poblaciones migrantes. Una forma concreta de hacerlo es aprobando prontamente leyes que garanticen los derechos humanos.
El pedido de las comunidades guatemaltecas
La Comunidad Inmigrante Guatemalteca ha solicitado al Presidente electo, ílvaro Colom, abrazar la Ley de Atención al Migrante, aprobada por el Congreso de la República, como un primer paso que atienda a los migrantes nacionales que sostienen la economía nacional desde la ilegalidad en tierras estadounidenses. De igual forma solicitan al Presidente electo citar como prioridad dentro de los planes de gobierno la atención de la población migrante.