¿Por qué ahorros?


Parece un caso digno de Ripley lo referente al inaudito asunto de los ahorros existentes en varias dependencias públicas, así­ porque así­. En concreto hago mención al escándalo suscitado en el Congreso de la República, bajo, la presidencia del doctor Meyer Maldonado, que vino a alborotar el hormiguero con fuerza.

Juan de Dios Rojas
jddrojas@yahoo.com

Sorpresa inadmisible de orden general causó el desví­o de 82 millones de quetzales del organismo legislativo hacia una institución de carácter financiero que ahora proliferan a tí­tulo de bolsa de valores. Provocan la natural suspicacia esa clase de operaciones entre la ciudadaní­a mayormente por la cuantí­a y procedimiento.

Eso y mucho más origina la obligada pregunta de por qué esos ahorros, pero en nuestro medio todo puede suceder, sea lo que sea. Nadie ignora que si el presupuesto asignado dejó de ser ejecutado en cualquier entidad estatal, tampoco pueden constituir cuentas de ahorro; obviamente deberá sin excepción irse al fondo común.

Hasta el hombre de la calle lo sabe, de consiguiente cómo es posible que al no ejecutarse-reitero-de ninguna manera cabe la ocasión de significar ahorros; es ilegal con todas las letras darle otro giro o destino a dichas sumas conformantes de una danza de millones en manos distintas a su cometido, ni vuelta de hoja.

Peor aun, ganando intereses en demasí­a al estar colocados de manera irregular en entidades financieras, de espaldas a lo establecido claramente. Cada suceso que sale a luz, por cuanto nada está oculto bajo el sol, resulta el indicador de maniobra bajo la mesa sus Directivos y Jefes, en tanto trascienden los hechos.

Da la impresión que en tal lí­nea obtusa hay peces gordos actuando mediante situaciones astutas con el dinero del erario nacional, a pesar que implica algo así­ como volar cabezas de ciertos personajes. Y por supuesto con las contribuciones del pueblo, bien reventado y con penurias a resultas de la crisis imperante.

No conformes de contar con la respectiva caja chica, verdadera disponibilidad a la orden en cualquier momento surgido, van más allá y seguros de que nada ni nadie intervendrá. Ahora se evidencia que la ambición de más plata hace dar otro rumbo a los fondos; deben tomar muy en cuenta que distamos de nadar en dinero.

Si por elemental conocimiento sobre el particular, eso mismo impide sean desacatados los procedimientos dentro del plano de la legalidad, por lo tanto no hay derecho, tomen en cuenta eso más claro que una mañana de verano desde el alba hasta el ocaso. No deben jamás accionar sin apego a lo instituido, según normas sabidas.

A cuenta de que tan reprochable maniobra tipo gansteril habí­a quedado oculto demasiado tiempo, bajo siete llaves, además a piedra y lodo. De no ser por el caso convertido en escándalo en el Congreso, esta serí­a la hora de seguir en secreto el incidente que rebasa cualquier cálculo al respecto en el entorno candente.

Mal procedente representa este caso que remueve hasta el fondo las expectativas en el marco de la administración gubernamental y las suspicacias consiguientes. De haber ingresado a tiempo al fondo común, su sitio verdadero, habrí­an subsanado mediante transferencias obligadas, las necesidades del gobierno actual.

Para Salud, Educación, primordialmente, en vez de solicitar con insistencia Ampliaciones presupuestarias, en el término de la distancia y velocidades supersónicas, Eso viene a significar, sin duda alguna algo semejante a miel sobre hojuelas, de naturaleza tranquilamente, ¡Qué corchos!