Turquía y Armenia acordaron una «hoja de ruta» para normalizar sus relaciones durante conversaciones en vista a una reconciliación entre los dos países, anunció en un comunicado el ministro de Relaciones Exteriores turco este miércoles.
Las negociaciones, llevadas a cabo lejos de la mirada del público, y en las que Suiza es mediadora, llevaron a «progresos concretos y una comprensión mutua», añadió el comunicado.
«Los dos países (…) han acordado un marco global para la normalización de sus relaciones bilaterales de manera que satisfaga a ambas partes. Una hoja de ruta ha sido determinada en ese contexto», agregó.
Los progresos realizados hasta ahora «dan una perspectiva positiva para el proceso en curso», dice el documento, pero no proporciona más detalles sobre los componentes de esta «hoja de ruta».
A principios del mes, el presidente estadounidense, Barack Obama, se había entrevistado en Estambul con los ministros de Relaciones Exteriores turco y armenio, y les había instado a llegar «rápidamente» a un acuerdo para normalizar sus relaciones.
Ambos países no tienen relaciones diplomáticas debido a un diferendo sobre las matanzas de armenios cometidas por el Imperio Otomano entre 1915 y 1917. Erevan reclama la calificación de genocidio, un término que Ankara rechaza categóricamente.
Por otra parte, Turquía cerró su frontera con Armenia en 1993 en apoyo a Azerbaiyán, debido a que Baku estaba en conflicto con Erevan por el control de la región de Nagorny Karabakh (o Alto Karabakh), enclave poblado por armenios en territorio azerbaiyano.
Sin embargo, el viaje del presidente turco, Abdulá Gul, a Erevan, en septiembre pasado, con ocasión de un partido de fútbol, cambió la situación, y desde entonces los contactos se multiplicaron a nivel ministerial. En enero, los primeros ministros de ambos países se reunieron en Davos (Suiza).
El comunicado de este miércoles fue publicado poco antes de la conmemoración, el 24 de abril, de las víctimas del genocidio.