¡Por fin! una autoridad educativa, trata de resolver el caso «Fischmann»


En los artí­culos anteriores, abordé de manera frontal el caso del Instituto Técnico Vocacional «Dr. Imrich Fischmann» ubicado en la zona 13 de esta ciudad; y al desvelar algunos de sus más importantes problemas, he tratado de contribuir a su reencauze al sistema educativo, entendiendo lo anterior desde el punto de vista conductual de catedráticos, Instructores de Taller y alumnos/as.

Fernando Mollinedo

La problemática más aguda data de unos cinco años atrás, con raí­ces de hace muchos años atrás; por lo que es muy difí­cil cortar de tajo las conductas inapropiadas de los actores educativos en dicho plantel; sin embargo… he visto la forma en que la actual Directora Departamental de Educación del Departamento de Guatemala, licenciada Aura Marina Medrano de Tobí­as, abordó este problema, y con un seguimiento metódico, parece ser que está por resolverse; lo cual sentarí­a un precedente en el ámbito educativo del paí­s.

La normativa jurí­dica que ampara las actuaciones de la Dirección Departamental de Educación de Guatemala, está contenida en la Constitución Polí­tica de la República de Guatemala; la Ley de Educación Nacional y el Reglamento Interno del Instituto Técnico Vocacional; lo que fundamenta y ampara el actuar oficial de la autoridad magisterial.

Es lamentable que en la mayorí­a de los centros educativos del paí­s, en el nivel de educación primaria y en los ciclos básico y diversificado, existan problemas generados por la ambición de algunos maestros/as y catedráticos, Instructores de Taller, Profesores Auxiliares, Subdirectores y Directores de plantel y también algunos/as Supervisores/as educativos, que se aprovechan de la necesidad de estudio de los alumnos para exigir cuotas no autorizadas y realizar negocios que les producen redituables ganancias.

Algunos de estos negocios son: 1) pago por derecho a examen de «admisión»; 2) venta de uniformes de uso diario; 3) venta de uniformes de educación fí­sica; 4) venta de pants; 5) venta de overoles y batas de trabajo para los talleres; 6) venta de calcetas «especiales»; 7) venta de calzado; 8) venta de chumpas de promoción; 9) venta de trajes de graduación; 10) venta de trajes de práctica; 11) cobro por exámenes extraordinarios y de recuperación 12) cobro por «clases particulares»; 13) cobro por asistencias «obligatorias» al teatro; 14) pago obligatorio para realizar «kermeses»; 15) pago excesivo de cuota de clausura; 16) venta de textos no autorizados por el Ministerio de Educación; y otros más.

Las nuevas autoridades educativas a nivel ministerial tienen un reto de suyo importantí­simo para sanear los centros educativos del paí­s, presentando las denuncias correspondientes al Ministerio Público para su investigación y posterior procesamiento penal. Ya basta de tanta exacción ilegal a los/as alumnos/as y padres y madres de familia de las escuelas e institutos nacionales.