El Panel de las Naciones Unidas creado para evaluar el calentamiento global del planeta señala que éste es una realidad que amenaza al corto plazo. El llamado Panel del Cambio Climático no está descubriendo la pólvora al decir que es causado por los seres humanos contribuyendo a la desestabilización del entorno, creando huracanes, ondas de calor y otros fenómenos asociados. Los elementos responsables son los combustibles fósiles principalmente carbón, petróleo y gas natural. Las temperaturas globales se espera que se eleven de 3.2 a 7.2 grados centígrados en este siglo, lo cual establece la relación de lo que puede traer como consecuencia.
El Protocolo de Kyoto que asigna reducciones tajantes a los países industrializados por las emisiones de gases que producen el efecto invernadero no ha sido firmado por el país más industrializado del mundo, los Estados Unidos de América. También China y la India, los nuevos colosos de la revolución industrial del Asia se niegan a hablar del tema y las presiones que podrían venir de la mayor potencia mundial desde Washington no se están dando para obligarlos a un cambio, mucho menos a los otros corresponsables. Esa elevación de solamente algunos grados de la temperatura del planeta puede significar cambios drásticos en el clima, presencia de inundaciones y reducción del agua disponible además de aridez del suelo. La utilización del carbón minero es una de las causas más importantes en la producción de más bióxido de carbono «CO2».
El tema no es que sea objeto de controversia, es que simplemente las industrias que se benefician sin importar lo que suceda están dispuestas a invertir lo que sea necesario procurando explicaciones pseudocientíficas para tratar de evadir la responsabilidad que tienen por la emisión de gases que conducen al cambio climático y sus consecuencias. La revista Geofisical Research Letters asegura que la firma del Protocolo de Kyoto no sería la solución, según ellos no prevendría más allá de 0.120 grados de calentamiento cada 50 años. Estos optimistas financiados, dicen que debemos estar avenidos a vivir con algunos cambios climáticos, acostumbrarnos a los desastres, pero nunca frenar el desarrollo económico y la industrialización ya que nuevas tecnologías van a cambiar el panorama de la emisión de gases. Esta opinión parece sustentada por un poder maligno, es tan obvio el efecto de los gases industriales contaminando la atmósfera que cuesta pensar que alguien lo pueda negar. Los más grandes productores de CO2 en billones de toneladas métricas son: Los Estados Unidos con 5.9, la China continental con 4.7, Rusia con 1.6, Japón con 1.2 e India con 1.1. La respuesta está en los Gobiernos, en los compromisos de los países que más gas emiten; no se puede negar la importancia de la inversión sostenida para crear tecnologías que frenen el fenómeno causa efecto. Existe preocupación en el mundo, el planeta que nos ha costado preservar de la destrucción después de la fisión del átomo, podría convertirse en un desierto o en un lugar inhabitable sumergido por las aguas de los océanos que harían desaparecer la mitad de su población.
El tema del calentamiento global por primera vez ocupa la atención del Congreso de los Estados Unidos. El presidente G. Bush un opositor y reacio al mismo lo mencionó en su discurso el Estado de la Unión, proponiendo vehículos que reduzcan el consumo de combustible, su vocero Tony Snow expresó que el Presidente se refería también a la industria en general. La posible nominación de Al Gore como candidato a la Presidencia por el Partido Demócrata además de sus méritos tras el ejercicio político de años atrás, está ligado al documental reciente que lo ha catapultado hasta los premios de la Academia, relativo al calentamiento global del planeta demostrando espectacularmente las consecuencias del deshielo de los círculos polares.
La respuesta decíamos está en los Gobiernos sin olvidar el papel que juega cada ser humano, que colabora de alguna manera a degradar el ambiente. Guatemala no es una potencia industrial, pero sí una parte del pulmón del planeta con lo que queda de nuestras selvas. Pero por sobre todo tenemos una voz que puede señalar las responsabilidades de los grandes productores de gases que amenazan a la humanidad. ¿A qué nivel está Guatemala contribuyendo con su representación en las Naciones Unidas en el trabajo que desarrolla el Panel del Cambio Climático? Sería bueno que nuestra Cancillería informara al respecto. En su viaje por Brasil este próximo mes el presidente Bush tratará con Lula da Silva sobre el tema de fuentes alternativas de energía. Sabemos que vendrá a Guatemala, surgirá una voz oficial o no oficial a nivel de sus reuniones con el presidente Berger para preguntarle sobre el tema.
Hasta Izabal me llegó la noticia de la muerte de Armando Sandoval y pedí a Dios por él, hombre de profundas convicciones, ciudadano distinguido y valeroso, buen hijo, esposo, hermano y amigo, dejó un grato recuerdo en su paso por la vida.