Por favor ¡no más improvisaciones!


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Los accidentes de tránsito protagonizados por los vehículos de transporte colectivo de pasajeros no son cosa nueva, vienen ocurriendo desde mucho tiempo atrás, sin embargo, los últimos han sido tan aparatosos o con tal volumen de consecuencias que a quienes de una u otra forma están o han estado involucrados en decisiones para prevenirlos, se les ha dado mucha cobertura informativa. Enterado y asustado de algunas absurdas declaraciones, desde ya les pido o si prefieren les suplico, no adoptar más medidas improvisadas, asesorarse bien, como que previamente estudien e investiguen a fondo los actos y condiciones peligrosas que provocan los accidentes.

Francisco Cáceres Barrios
fracaceres@lahora.com.gt


Alguien mencionó que los vehículos están muy viejitos y que por ello ocurren los accidentes. Eso no es cierto. Aunque es verdad que a mayor antigüedad se requieren mayores esfuerzos de mantenimiento, también es una realidad que un vehículo nuevo mal tratado y sin darle los debidos servicios resulta mucho más peligroso que el fabricado hace treinta años. Pero lo que  provoca hasta lágrimas es saber que la oficina pública encargada de velar por el transporte colectivo todavía tenga reglamentada la inspección de las unidades cada diez años. ¡Imagínense! Esto obliga a preguntar ¿a quién se le ocurrió semejante desatino y cuántos funcionarios han sido incapaces de revisar tan absurdo lapso de tiempo?

Otros han opinado que el diseño y estado de nuestras vías de comunicación bien podría ser la causa de tanto accidente. Y claro que  influyen mucho. Pero, ¿por qué entonces tantos que toman todas sus precauciones para transitarlas no han sufrido ningún percance? Al principio de este comentario me referí a “los actos y condiciones” que provocan accidentes porque, por ejemplo, si un electricista aun realizando labores altamente peligrosas cumple  con las normas preventivas bien puede hacerlas toda su vida sin sufrir un solo accidente.

En ello radica la importancia que solo expertos o técnicos en prevención de accidentes después de concienzudos estudios debieran ser quienes recomienden las medidas a tomar y sean los especialistas en seguridad los que aconsejen qué hacer para que propios y extraños cumplamos con las normas establecidas, puesto que sin supervisión, control y vigilancia permanente, sin duda alguna continuarán ocurriendo accidentes, incluso con mayor frecuencia. ¡Por favor no más políticos haciendo lo que no saben! ¿No es verdad que debido a la falta de vigilancia y control de Guatemala llevamos años de seguir viendo que todo el mundo transita a velocidades prohibidas, ignora marcas, señales e indicadores, agrede a otros conductores, recarga los vehículos sobre el peso permitido, no utiliza las luces del mismo cuando es debido y mucho menos aplican el debido mantenimiento a sus vehículos?

Alguien podrá decir que por llevar mal a los políticos partidistas de nuestro país esté pidiéndoles abstenerse de tomar decisiones para las que a todas luces no están capacitados. No, por lógica, simplemente conviene más darles esa oportunidad a quienes sí lo están.