Los chipriotas acudirán el domingo a las urnas para elegir al Presidente de la República, en unos comicios considerados los más abiertos de la convulsa historia de esta isla mediterránea dividida desde 1974, donde la reunificación sigue siendo un asunto decisivo.
El Presidente saliente, Tassos Papadopulos, se presenta como el abanderado intransigente de la causa chipriota-griega frente a las mediaciones internacionales. Cuenta con el apoyo de su coalición gubernamental, de la que forman parte su partido, el Diko (centro-derecha), y los social-demócratas del Edek.
Sus adversarios, Demetris Christofias, jefe del Partido Comunista Akel y presidente del Parlamento, y Ioannis Kasulides, ex jefe de la diplomacia sostenido por el partido de derecha Disy, se presentan como los campeones de la «apertura» hacia la comunidad chipriota-turca.
Cada uno de los tres candidatos a la presidencia está acreditado de aproximadamente el 30% de los votos, con una leve ventaja para el mandatario saliente. El resto de los electores se decidirán a última hora.
Cerca de 516.000 electores chipriotas deben votar, entre ellos 400 miembros de la comunidad turca residente en el sur, algo inédito en una presidencial.
«Está muy reñido, estamos ante la pesadilla de los encuestadores ya que es muy difícil hacer proyecciones cuando los candidatos están tan cerca», comentó a la AFP el responsable de los estudios en la Universidad europea de Chipre, Pambos Papageorgiu.
La otra incógnita es la opinión de los miles de estudiantes chipriotas que viven en el extranjero (4% de los electores), que tendrán derecho a un tiquete aéreo para venir a votar. Con un margen tan estrecho, cada voto contará el domingo «y al final se volverá a las alianzas entre partidos y al regateo» antes de la segunda vuelta el 24 de febrero, estima Papageorgiou.
La isla está dividida desde 1974 entre la República de Chipre, que entró en la Unión Europea en 2004, y la República turca del Norte de Chipre (RTCN), únicamente reconocida por Ankara.
El asunto de la división ha seguido siendo un tema mayor de la campaña, mientras que el diálogo se ha estancado. En 2004, los chipriota-griegos rechazaron masivamente un referéndum sobre un plan de reunificación presentado por la ONU, y aceptado por los chipriotas-turcos.
Entre los tres principales candidatos, únicamente Ioannis Kasulides llamó a votar por el «sí». Tassos Papadopulos es percibido como el defensor de la línea dura sobre la cuestión chipriota.
La ONU ha afirmado que no habrá nuevas iniciativas, dejando a las dos partes la responsabilidad de volverse a sentar en la mesa de negociaciones. Chipre ha sido igualmente acusada de explotar la voluntad de integración europea de Turquía, al relacionar el proceso de acercamiento a la UE con concesiones de Ankara sobre un futuro acuerdo de reunificación.
«En caso de victoria de Papadopulos podemos atenernos a la misma cosa, no habrá avances significativos para el problema chipriota», explicó a la AFP Hubert Faustmann, profesor asociado de la Universidad de Nicosia.
«Pero podemos esperar de Christofias y de Kasulides desarrollos considerables y una actitud más constructiva de parte de los chipriota-griegos», añadió el analista.