Por arriba lo reluciente y por abajo?


El gobierno de la Gana, tanto a través de la Secretarí­a de Comunicación Social de la Presidencia como de cada uno de los ministerios y dependencias del Estado es el que más ha pautado en publicidad. Este inmenso gasto en elevar la imagen de í“scar Berger y de congraciarse con los principales dueños de los medios de comunicación, también le ha permitido evitar la crí­tica.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

Existe información, debe comprobarse y fiscalizarse, que buena parte de la pauta no ha sido ejecutada aunque ha sido cobrada, especialmente en lo que se refiere a la propaganda cancelada a las empresas de cable, ahí­ destaca el Ministerio de Salud Pública y la ex funcionaria a la que el mismo comisionado Presidencial por la Transparencia pidió su renuncia, lo que no termina la responsabilidad del Ministro y de sus antecesores que nombraron y protegieron a esa persona.

En fechas recientes «El Periódico» publicó, como ya lo habí­a hecho anteriormente, transferencias al PNUD por valor de Q272 millones. Anteriormente habí­a publicado que el PNUD ejecutarí­a más de Q1,000 millones en 17 proyectos del Estado, señalando como el principal responsable al Ministerio de Finanzas por ser quien habí­a efectuado las transferencias propuestas por la Presidencia, Vicepresidencia, ministerios y secretarí­as.

También publicó qué ministerios o dependencias eran los principales responsables de esos «infiscalizables millonarios recursos», destacando el Ministerio de Salud Pública con casi Q82.8 millones, la Secretarí­a de la Paz con Q81.7 millones, la Secretarí­a de Asuntos Agrarios con Q26.6 millones, el Ministerio de Educación con Q22.8 millones, el de Economí­a con Q21.5 millones, Cultura con Q15.8, obligaciones a cargo del Tesoro con Q13.4 millones y así­ sucesivamente.

Señaló la publicación que era la manera en la cual se pagaban altí­simos salarios, implicando en esta improcedente práctica a la Presidencia y Vicepresidencia de la República, así­ como a muchos ministerios y secretarí­as.

Al PNUD se le está otorgando una improcedente comisión del 7%, más de Q125 millones. Todo ello para evadir los controles y la transparencia, así­ como la fiscalización de la Contralorí­a General de la Nación o del Congreso de la República.

Los diputados al Congreso de la República tienen como una de sus obligaciones fiscalizar el gasto público; sin embargo, ninguno de ellos, mucho menos una bancada de oposición, se ha preocupado de comprobar que lo ejecutado sea un gasto real.

Qué bueno serí­a que no se fiscalizara sólo los gastos del Ministerio de la Defensa, sino que antes del 14 de enero se hiciera una exhaustiva fiscalización y auditorí­a de todo lo señalado para comprobar si realmente ha sido ejecutado ese gasto.

Rendir cuentas es la obligación principal que tiene el gobierno de la Gana previo a concluir su mandato, por ello, es obligación del Congreso y de la Contralorí­a comprobar y fiscalizar estas erogaciones antes que se desaparezca la posibilidad de comprobar si realmente se efectuó o simplemente se pagó aunque no se haya ejecutado.