Con esto del clima de inseguridad y ataque a nuestros hermanos Guatemaltecos pilotos, como primera medida se propuso que sean protegidos por la policía; sin embargo de todos es sabido que también la policía extorsiona a los pilotos. Así las cosas todavía vemos muchos buses que van repletos de gente parada y luego los accidentes con cauda de mucha gente inocente muerta. Esos buses que se accidentaron, pasaron primero por la policía, y por cincuenta quetzales de mordida los dejan pasar. La diferencia no son los muertos, ya que hay muertos, en los ataques de los pandilleros y hay muertos en los accidentes; la diferencia tampoco es la extorsión, ya que ambos piden dinero y luego hay muertos y son tan responsables como los integrantes de las pandillas por haberlos dejado pasar a cambio de una mordida. La diferencia tal vez sería que unos son pandilleros declarados que talvez extorsionan por hambre, y que sabemos que tenemos que cuidarnos de ellos, en tanto que los otros son la delincuencia uniformada, gente que fue puesta para que confiáramos en ellos y en manos de ellos dejamos nuestra vida y nuestra integridad. Por supuesto que también hay buenos policías, gente correcta que se entrega a su trabajo, que suda la camisola para merecer el mísero salario y que por nada del mundo recibiría un centavo manchado con sangre, para estos últimos no es esta nota. Hay que analizarlo primero porque sino sería como poner al lobo a cuidar las ovejas.