Dos sospechosos fueron arrestados y acusados por una serie de atentados con explosivos contra tiendas IKEA en otros países europeos este año.
Los atentados sucedieron entre mayo y septiembre en Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y la República Checa. En el atentado de Alemania resultaron heridas dos personas.
Algunos de los artefactos explosivos no estallaron.
El comandante policial de la Oficina Central de Investigación, Andrzej Matejuk, afirmó el sábado que dos polacos de 39 años fueron detenidos en torno al caso.
Los hombres fueron acusados de poner en peligro la vida de varias personas y de otros delitos. De ser hallados culpables, pasarán hasta 10 años en la cárcel.
El mes pasado la Europol informó que consideraba que los atentados eran obra de un solo hombre.
Tras el último ataque, en Praga, los detenidos amenazaron con perpetrar más atentados a no ser que IKEA les pagara 6 millones de euros (8 millones de dólares), dijo Matejuk en una conferencia de prensa ofrecida en Wroclaw.
«Los atacantes se prepararon para esto muy cuidadosamente. Establecieron una cuenta bancaria, exigieron una transferencia a través de la internet, pero afortunadamente el rescate nunca fue pagado», dijo Matejuk.
La vocera de IKEA Camilla Meiby dijo el sábado que las «detonaciones se han transformado recientemente en un método de extorsión, que por supuesto nos hemos tomado muy seriamente».
Indicó que IKEA fue informada el sábado de las detenciones por la policía polaca aunque se negó a formular más comentarios.
«Seguimos cooperando estrechamente con la policía polaca», dijo Meiby a The Associated Press. «No podemos hacer más comentarios debido a que sigue abierta la investigación policial».