Varios jugadores del Chelsea creen que algo así podría explicar la mala actuación del árbitro Tom Henning Ovrebo del partido de vuelta de semifinales que terminó en empate 1-1 en Londres, tras el 0-0 de la ida en el Cam Nou.
El noruego no concedió ninguna de las muchas penas máximas que le reclamaron indignados los «Blues» y que podrían haberles dado la opción de tomarse la revancha ante el Manchester United, que les ganó en la final de la «Champions» el año pasado.
Es innegable que Ovrebo cometió varios errores claros pero también el Barcelona fue víctima de su equivocada decisión al expulsar a Eric Abidal a falta de 25 minutos para el final del partido por derribar a Nicolas Anelka, que en realidad se tiró solo.
Taylor, que asistió al partido en Stamford Bridge, estaba indignado por las sugerencias de que la UEFA pudiera tener algo ver en el resultado del partido. «Si hay algo, es una conspiración mediática contra la UEFA. Me indigna. Me pone enfermo porque no es más que un montón de basura», dijo.
También el ex árbitro internacional Graham Poll desechó la teoría de la conspiración.
«Arbitré en UEFA durante 13 años. Estuve durante once años entre sus 30 árbitros principales, hice dos Copas del Mundo», declaró a la BBC. «Nunca hubo ninguna especulación, nada parecido a «estaría bien que ganara tal equipo» o «puedes hacer un favor a este equipo». Lo prometo», agregó.
«Nunca puedes garantizar nada en esta vida porque siempre hay cosas que te sorprenden pero es seguro al 99,9% que no hay posibilidades de que haya habido nada raro en todo esto. Esas cosas no pasan», añadió Poll.
Los diarios británicos reflejaban hoy la decepción de los forofos del Chelsea tras el empate 1-1 en casa contra el Barcelona que los dejó fuera de la Liga de Campeones.
«Estuvieron muy cerca de la gloria, muy cerca de una nueva final de la Liga de Campeones, cuando Andrés Iniesta les clavó un puñal en el corazón», afirmó un comentarista del Daily Mail.
El rotativo describió como «un golpe posiblemente más devastador» que su derrota por penaltis en Moscú el año pasado el gol del empate marcado por el centrocampista del Barí§a en el tiempo de descuento, que clasificó a los catalanes para la final contra el Manchester United, porque jugaban fuera de casa.
«No permitan que nadie les diga que ganó el mejor. No permitan que nadie diga que el ganador fue el fútbol. El Barcelona puede jugar un partido hermoso en la final de la Liga de Campeones, pero éste no fue uno de ellos», afirmó otro comentarista.
Mostrando su ira contra el árbitro noruego, el comentarista aseguró que el Barcelona se clasificó «tocando balones con la mano, cometiendo faltas en el área y teniendo una oportunidad de verdad en 94 minutos», mientras que el «Chelsea estuvo excepcional».
Por su parte el Sun afirmó que el Chelsea asegura que se le negaron cuatro penaltis.
El Chelsea «dio una de sus actuaciones más convincentes de la temporada», afirmó el diario, lamentando que «no fuese suficiente para llevarlos a la final de la Liga de Campeones».
«Tan cerca, tan horrible, dolorosa y decepcionantemente cerca. Pero como pasó en Moscú, como pasó tantas veces antes, no será para el Chelsea. Tal vez estén de verdad malditos», afirmaba por su parte el Daily Mirror.