Polémica por exclusión de cerveza y tabaco en ayudas


La decisión del gobierno alemán de no incluir más ni el tabaco ni la cerveza en el cálculo de las ayudas sociales que reciben 6,5 millones de ciudadanos provocó la indignación de la izquierda

La decisión del gobierno alemán de no incluir más ni el tabaco ni la cerveza en el cálculo de las ayudas sociales que reciben 6,5 millones de ciudadanos provocó hoy la indignación de la izquierda, mientras la canciller Angela Merkel defendió la idea de incitar a los desempleados a volver al mercado laboral.


«Quien preconiza la frialdad social debe prepararse a respuestas ardientes», advirtió el secretario general de la mayor confederación sindical alemana DGB, Michael Sommer, en una entrevista publicada el martes por el diario regional Passauer Neue Presse.

«La estigmatización de los desempleados se ha convertido oficialmente en un principio de este gobierno», agregó.

El gobierno conservador-liberal de la canciller Angela Merkel dio a conocer el domingo los cambios introducidos al dispositivo Hartz IV, el nombre que se da en Alemania al salario social mí­nimo que perciben 6,5 millones de alemanes, en particular los desempleados a largo plazo.

En su nuevo cálculo, Berlí­n resolvió suprimir el alcohol y el tabaco de los gastos hogareños, al igual que el alimento para animales o la comprar de flores. En cambio, resolvió incluir otros gastos, como el acceso a internet.

Como resultado, el ingreso por adulto subirá a 364 euros por mes, contra 359 euros antes (490 dólares en lugar de 483), sin contar las ayudas a la vivienda y la calefacción.

Este mí­nimo aumento, que contrasta con el vigor de la economí­a alemana, provocó el enojo de los social-demócratas del SPD, los Verdes y la extrema izquierda (Die Linke).

«No se trata de alcohol o cigarrillos, como quiere hacerlo creer la canciller, sino de de saber si una madre puede comprar un segundo par de zapatos a su hijo», denunció el lí­der del SPD, Sigmar Gabriel.

De su lado, Merkel respondió que «el objetivo no es volver más agradable el desempleo a largo plazo, sino hacer que la gente reencuentre el camino del mercado laboral».

Pero el gobierno podrí­a no lograr este objetivo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La OCDE juzga que Alemania se enfrenta a «un riesgo muy elevado» de pauperización y que la solución no reside en un aumento de las ayudas.

Los beneficiarios «no son incitados en forma suficiente para encontrar una trabajo que les permita vivir», declaró un experto de la OCDE, Herwig Immervoll, al diario Frankfurter Rundschau.

Derecha e izquierda están de acuerdo en denunciar la explosión del sector de muy bajo salarios, que superan apenas la ayuda social.

«El verdadero escándalo es cuánto ganan ciertas personas que trabajan a tiempo completo: empleadas domésticas, peluqueras, agentes de seguridad», enumera el diario Financial Times Deutschland, cercano a los cí­rculos