La Cámara de Diputados de Brasil aprobó anoche una polémica ley que prevé la regularización y entrega de títulos de propiedad de tierras de hasta 1.500 hectáreas en la Amazonia a quienes las ocuparon en los últimos decenios, incluidas empresas, y sube de 10 a 30 años el tiempo para recuperar las áreas devastadas.
Este proyecto beneficia a quienes ocuparon las tierras antes de diciembre de 2004.
El gobierno pretendía dar unos 300.000 títulos de propiedad en unos 60 millones de hectáreas, principalmente atribuidas al estatal Instituto de Reforma Agraria.
En la Cámara de Diputados, la presión de los ruralistas (poderoso grupo vinculado al agro) aumentó en unos 100.000 los beneficiados, incluyendo empresas, y también elevó de 10 a 30 años el período dado al flamante propietario para recuperar las áreas devastadas.
En la Amazonia la legislación ambiental obliga al propietario a preservar intacto 80% de su terreno.
El ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, había defendido la regularización.
«Cuando existen 300.000 personas ocupando tierras sin estar regularizadas, no tienes a quien multar y responsabilizar si no respeta la legislación ambiental», dijo a la AFP. Pero también advirtió que si los ruralistas retiraban los requisitos ambientales, esa regularización de tierras sería «una licencia para deforestar» y «un desastre ecológico de grandes dimensiones».
Ahora la ley fue encaminada al Senado, donde los ambientalistas intentarán mejorar las restricciones ambientales para los nuevos propietarios amazónicos.