Polémica elección en Consejo de Derechos Humanos


Ban Ki-moon, secretario general de la ONU. Este organismo de nuevo verá una disputa por los puestos en uno de sus consejos.

La elección de 15 paí­ses para formar parte del Consejo de Derechos Humanos de ONU, prevista para mañana, viene acompañada de nuevas polémicas, con algunas ONG haciendo campaña contra candidatos a los que consideran indignos de integrarlo, como Sri Lanka; o «dudosos», como Brasil.


La votación se desarrollará en la Asamblea General de ONU, en la que participan los 192 estados miembros. Para ser elegido, un paí­s debe obtener la mayorí­a absoluta de 97 votos.

El Consejo de Derechos Humanos, con sede Ginebra, tiene 47 miembros. Creado en 2006, reemplazó a la antigua Comisión de Derechos Humanos, desacreditada por sus reglas laxas que permití­an a paí­ses con pobre balance en la materia ocupar un sillón y sustraerse de todo examen.

Estados Unidos -gran financista de la Comisión- no aprobó la creación del Consejo alegando que sus reglas no garantizarí­an su eficacia, y se rehúsa a integrarlo.

De hecho, dos años después, el balance del nuevo órgano es también muy crí­tico. Se le reprocha por no actuar en los casos de paí­ses conocidos por sus violaciones de derechos humanos como Sudán en el conflicto de Darfur, tras consagrarse mucho tiempo a criticar a Israel por su tratamiento a los palestinos en Gaza.

Este año, sólo 19 paí­ses compiten por los 15 asientos en disputa, repartidos por zonas geográficas. Esto ilustra la debilidad del sistema. Además, los detractores afirman que una concurrencia insuficiente no permite seleccionar a paí­ses calificados.

De hecho, la selección es inexistente para los grupos de ífrica y América latina, donde el número de candidatos coincide con el número de asientos en disputa: cuatro africanos (Burkina Faso, Gabón, Ghana, Zambia) y tres latinoamericanos (Argentina, Brasil, Chile).

Mientras, España, Francia y Gran Bretaña compiten por los dos sitios correspondientes al grupo «Europa Occidental y otros».

Por Europa del Este, también tres paí­ses (Ucrania, Serbia y Eslovaquia) se disputan dos asientos.

Para los cuatro asientos vacantes en Asia, hay seis candidatos: Japón, Corea del Sur, Pakistán, Sri Lanka, Bahrein y Timor.

Según el reglamento del Consejo, cada candidato debe ser evaluado según los criterios de derechos polí­ticos y de libertades públicas y de prensa, así­ como por su actitud en la ONU en materia de promoción de los derechos humanos.

Dos ONG –UN Watch y Freedom House– realizaron esta evaluación. Según ellas, Bahrein, Pakistán, Sri Lanka, Gabón y Zambia «no están calificados», mientras que otros tres paí­ses son juzgados «dudosos»: Brasil, Burkina Faso y Timor Oriental.

Los otros 11, en cambio, son considerados como «bien calificados» para ingresar o permanecer en el Consejo.