En Guatemala, el 20% de las personas más ricas percibe el 64.1% de los ingresos y el 10 por ciento más pobre apenas el 1.7 por ciento de los ingresos totales.
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La pobreza ha sido en Guatemala un tema que ha representado un verdadero reto para los gobiernos a lo largo de la historia. En el marco de las elecciones generales a celebrarse mañana, y a lo largo de la campaña, los partidos políticos presentaron propuestas para el trabajo respecto a este fenómeno en el país.
El reporte presentado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), denominado Análisis de los Programas de Gobierno de los Partidos Políticos ante la Pobreza, señala que la forma en la que se encuentra organizada la producción y la forma en que se ejecutan los mecanismos de «distribución y redistribución de la riqueza en el actual estado de Guatemala, guardan una estrecha con la política.»
El Informe sobre Desarrollo Humano de 2005, presentado por el Programa Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ubica a Guatemala entre los cuatro países más desiguales del mundo, junto a Namibia, República Centroafricana y Brasil, en relación a la brecha existente entre ricos y pobres.
PNUD señala que en Guatemala, el 20 por ciento de las personas más ricas percibe el 64.1 por ciento de los ingresos y el 10 por ciento más pobre apenas el 1.7 por ciento de los ingresos totales.
Con lo anterior se deduce que «una familia adinerada compra una casa de 350 mil dólares, lo que a una familia pobre con el salario mínimo mensual le tomaría unos 184 años», detalla el documento.
Este añade que el 16 por ciento de la población guatemalteca sobrevive con menos de un dólar al día, en caso de la pobreza extrema, y el 37.4 por ciento con dos diarios, los catalogados como «pobres».
Reducir la pobreza a la mitad y eliminar el hambre, como parte del cumplimiento de las metas del milenio, tomará unos 40 años, y la brecha se sigue ampliando aún más, aseguran analistas.
El actual gobierno
El economista de FLACSO, í“scar López Rivera, se refirió a que «el presente gobierno no retomó ni impulsó las propuestas anteriores con respecto a la reducción de la pobreza».
El experto citó el informe presidencial presentado al Congreso de la República, en el que se dio a conocer que en materia de la deflación de la pobreza y desarrollo humano para el 2005 los principales logros fueron «el implementar el Programa Creciendo Bien en 17 departamentos del país; la creación de 1352 comunidades rurales en 41 municipios priorizados y la evaluación de la trayectoria del país, en función del cumplimiento de la meta del milenio sobre la reducción de la pobreza extrema».
El escrito emitido por la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (SEGEPLAN), indica que la pobreza extrema, luego de una disminución en 200, se había incrementado del 16 al 20 por ciento en 2002, y al 22 por ciento en 2004.
López Rivera señaló finalmente que «no se promueve una solidaridad construida a partir de transformaciones estructurales que conduzcan a un cambio sistemático articulado con procesos y mecanismos que fomenten crecimiento, pero que a la vez instituyan equidad mediante mecanismos que reduzcan las brechas de la desigualdad y que posibiliten la equiparación de una solidaridad entre los pobres».
Partidos políticos y elecciones
Carlos Barreda, del Centro Internacional de Investigaciones en Derechos Humanos (CIIDH), indicó que la izquierda (para cuyas expresiones tomó en cuenta a la ANN, URNG, DC y EG), es la única que defiende la necesidad de elevar la carga tributaria y considera que la política fiscal debe permitir al Estado promover orientar y proteger la producción nacional, propiciar una equitativa distribución del ingreso nacional y contribuir por medio del gasto social, a aliviar la situación de los sectores más empobrecidos.
El analista agregó que la actual situación fiscal del país no garantiza una transición «confiable y estable para el próximo gobierno».
La UNE, Partido Patriota (PP) y el oficial Gana, fueron también tomados integrados al análisis realizado por FLACSO.
La UNE por su parte, plantea en su programa de gobierno que sus acciones frente al problema de la pobreza se ubican en la política de desarrollo social.
El Partido Patriota ha señalado que la violencia es el problema que más agobia a la población, en cuanto a la pobreza indica que «para combatirla es necesario superar las inequidades y el desarrollo rural integral.»
El partido oficial señala como algo central la pérdida de confianza y credibilidad hacia el Estado y sus instituciones. Su propuesta se enfoca en el trabajo de «ingreso digno, con lo cual se puede brindar seguridad personal y niveles de desarrollo humano adecuados.»
La antropóloga Margarita Hurtado resaltó que la mayoría de partidos identifica de manera diferenciada a la pobreza, de la pobreza extrema. «Llama la atención el uso indiscriminado que hacen, sobre lo que harán frente a la pobreza, puesto que indistintamente plantean: combatir la pobreza, luchar contra ella, reducirla, superarla o erradicarla»,
La experta explicó que esto se asemeja a un juego de palabras, «pero no es lo mismo «reducirla» que «erradicarla» y no parecen darse cuenta».