Pobreza incrementa el tráfico humano


La inmigración conlleva peligros implí­citos, como caer en la trata de personas, el secuestro, la prostitución, entre otros. En la gráfica, guatemaltecos que retornan al paí­s tras ser deportados. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Familias pobres guatemaltecas pasan crisis económica por no tener empleo, educación y sobre todo la falta de interés por parte del Gobierno para solventar la crisis que vive más de la mitad de la población. Nadie vela por la seguridad de los connacionales que son deportados y que fueron ví­ctimas de tráfico humano, que bajo amenazas y mentiras los trasladaron hacia México y Estados Unidos para explotación laboral, sexual, abusos por parte de los policí­as de Migración y las adopciones ilegales.

Flor de Marí­a Ortiz
florortiz@lahora.com.gt

Unos migrantes centroamericanos que descansan en la Casa del Migrante de la ciudad capital. Guatemala, por ser paí­s de paso hacia Estados Unidos, también ofrece peligros para los migrantes que vienen del sur del continente. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Estados Unidos, México y Guatemala unen esfuerzos para que las personas tomen conciencia de no cruzar las fronteras ilegalmente por razones que se les dará a conocer conforme se desarrolle este reportaje. En un reporte desde Washington en los primeros 21 meses de operación, el Sistema de Reporte de Tráfico Humano (Human Trafficking Reporting System o HTRS, por sus siglas en inglés) registró información sobre más de 1,200 posibles incidentes de tráfico humano, según el Buró de Estadí­sticas de Justicia (BJS), una unidad del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.

El HTRS contiene datos recolectados por 38 agrupaciones que reciben fondos federales y se dedican al monitoreo del tráfico humano, basadas en posibles incidentes relacionados con ese problema, ocurridos entre el 1 de enero del 2007 y el 30 de septiembre del 2008.

La Ley de Protección a las Ví­ctimas de Tráfico del 2000 (TVPA) y su reautorización en el 2003, 2005 y el 2008, define a una ví­ctima de tráfico humano como una persona que es inducida a realizar un trabajo o un acto sexual por paga, por medio de la fuerza, el fraude o por coerción.

Cualquier persona menor de 18 años que realice un acto sexual a cambio de un pago es considerada una ví­ctima de tráfico humano, sin importar si en su contra se usó la fuerza, el fraude o la coerción.

Más del 83 por ciento de los incidentes de reportes de tráfico humano incluyó alegatos de tráfico sexual. El tráfico con fines laborales representa el 12 por ciento de los incidentes, mientras que otros tipos o formas desconocidas de tráfico humano conforman el restante 5 por ciento. Cerca de un tercio (32 por ciento) de los 1,229 presuntos incidentes de tráfico humano involucró el tráfico sexual de niños.

Más de un cuarto de los presuntos incidentes de tráfico sexual incluyó múltiples ví­ctimas y alrededor de la mitad de los incidentes de tráfico con fines laborales tení­a más de una ví­ctima.

Los incidentes de tráfico con fines laborales tuvieron más probabilidades de incluir a más de un sospechoso (47 por ciento) comparado con los incidentes de tráfico sexual (37 por ciento); hasta el 30 de septiembre del 2008, menos del 10 por ciento de los 1,229 presuntos incidentes habí­an sido confirmados como tráfico humano.

Erick Maldonado, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Atención al Migrante Guatemalteco (Conamigua), manifestó «que 3 mil guatemaltecos son ví­ctimas de trafico humano, el cual es un terrible delito, donde el 80 a 85 por ciento son explotados sexualmente, así­ como los niños son dados en adopción ilegalmente, también son expuestos a explotación laboral por redes que operan en nuestro paí­s». Mostrando su preocupación, comentó que «por la forma en que son tratadas las personas en los centros de detención -donde llevan más de tres meses- se encuentran desesperadas por retornar a su paí­s o ser liberadas, ya que según se tiene información reciben maltrato, tanto hombres como mujeres».

Ante esto, el procurador de los Derechos Humanos, doctor Sergio Morales, dijo que están al pendiente de lo que les pasa a las personas que fueron deportadas, aparte porque eran explotadas laboralmente por los coyotes en Estados Unidos. «Hemos recibido denuncias de abusos que se cometen en el centro de Migración donde están todos los migrantes que no son atendidos, y eso nos ha llevado a solicitar exhibiciones personales, porque bajo el argumento que tienen que ser escuchados por ser ví­ctimas entonces el Ministerio Público los retiene allí­ hasta que son escuchados; de lo contrario pasan de uno a dos meses encerrados y es preocupante porque no se sabe exactamente cómo están y son casi detenidos como si hubieran realizado un delito».

Este es el problema que sufren muchos centroamericanos en su paso por Guatemala, que primero tienen que ser escuchados para salir libres, de lo contrario son mantenidos encerrados donde recientemente unas mujeres centroamericanas tienen dos meses de estar en el centro de Migración y según se informó por Conamigua, una de ellas intentó suicidarse, esto porque son maltratadas por los policí­as.

Morales indicó que han estado solicitando la exhibición personal de las centroamericanas, pero no se ha podido concretar y en algunas veces se ha tenido que acudir a acciones legales, pero hasta el momento no se ha podido concretar su libertad.

La representante del migrante de la PDH, Flora Reinoso, expresó: «Este año se han reportado denuncias de migrantes que han venido deportados de Estados Unidos, esto por la poca atención consular, y hemos entrevistado a un aproximado de 126 personas en la Fuerza Aérea, siendo un 40 por ciento que no han recibido una atención consular adecuada».

Reinoso se refiere a que cuando las personas son deportadas por trata, la deportación de Guatemala hacia su paí­s de origen lleva más tiempo, esto a pesar que ellas (migrantes) fueron llevadas con mentiras, trata de personas, explotación sexual y otros vejámenes a las que son expuestas.

Al solicitar información a Migración no se logró obtener, ya que esto se realiza a través de una solicitud, debido a que se está trabajando con temas sumamente delicados.

PERMISO PARA TRABAJAR

De exitoso se califica el programa de trabajo temporal que se lleva a cabo por parte de la embajada de Canadá, la que ha otorgado cuatro mil permisos de trabajo a guatemaltecos en Canadá, por un perí­odo de seis a ocho meses, pues ha permitido que los connacionales viajen de forma segura y con ello eviten el riesgo de ser ví­ctimas de traficantes ilegales y trata de personas, manifestó Erick Maldonado, Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Atención al Migrante Guatemalteco (Conamigua).

«Otra de las ventajas es que no tienen una situación de desvinculación con la familia. Ellos viajan en forma cí­clica. Es de hacer notar que si hicieron buen trabajo, los patronos los vuelven a llamar, y no viven en zozobra por miedo a ser deportados», señaló Maldonado.

En ese sentido indicó que buscan ampliar dichos programas a otros paí­ses como Costa Rica, Aruba y Estados Unidos (California), donde ya han tenido acercamiento con las autoridades de dicho Estado y en el que residen al menos unos 600,000 guatemaltecos.

El director de Conamigua estima que solo en el sur de California residen unos 600,000 guatemaltecos, por lo que el programa de trabajos temporales serí­a ideal para ellos.

Los connacionales que optan por dicho trabajo temporal en su mayorí­a son originarios de Chimaltenango, Sacatepéquez y San Marcos. Son contratados para desempeñar labores de cultivo y recolecta de frutas, vegetales y flores, además de trabajos en fincas con ganado y algunas aves como pollos.

GUATEMALA, CORREDOR DE MIGRANTES

Guatemala, además de ser parte del corredor migratorio hacia Estados Unidos, también es un paí­s de destino. La mayorí­a de personas de origen centroamericano encuentran en Guatemala un lugar para vivir y trabajar. La Defensorí­a se ocupa de la protección y promoción de los derechos humanos de esta población, razón por la que durante el presente año realizó 11 monitoreos al albergue de la Dirección General de Migración, con el objetivo de verificar la situación de los migrantes asegurados y las condiciones del lugar.

Durante los monitoreos, se recogió una muestra de 59 entrevistas, de las cuales el 66% corresponde a mujeres y el 34% a hombres, de ellos el 67% son solteros, 20% unidos, 8% casados y 5% viudos. Cabe destacar, que el 53% de las mujeres entrevistadas tiene hijos a su cargo y sólo el 22% de los hombres tiene hijos. Asimismo, se estableció el 39% de la muestra corresponde a personas de origen salvadoreño; 39% de origen nicaragí¼ense, 7% de origen hondureño, 10% a personas ecuatorianas y 5% a colombianas, de quienes la mayorí­a ingresó a Guatemala, por las fronteras de Valle Nuevo, San Cristóbal y Ciudad Pedro de Alvarado.

A lo largo de los años se ha podido comprobar que la mayor parte de personas que toman la difí­cil decisión de migrar, son jóvenes en edad productiva: el 66% están comprendidas entre las edades de 18 a 30 años y el 32% entre 31 y 45. Referente al grado de escolaridad se tiene que el 42% de los entrevistados tiene estudios primarios; el 37% estudios básicos y el 12% de diversificado.

Las personas migran principalmente por la pobreza en la que viven en su lugar de origen y desean tener una vida mejor; según la muestra, 41 personas emigraron por razones económicas o laborales; 3 por reunificación familiar; 4 porque se dirigí­an hacia Estados Unidos; 4 por turismo y 7 por diversos motivos.

NEGOCIO MILLONARIO

El tráfico humano ha llegado a ser un gran negocio. La ONU y otros expertos estiman el valor total del mercado ilí­cito del tráfico humano en 32 mil millones de dólares y unos 10 mil millones se derivan de la «venta» inicial de individuos y el remanente representa las ganancias estimadas de las actividades o las mercaderí­as producidas por las ví­ctimas de este cruel crimen.

Estas cifras son comparables a la mitad de la población de Nicaragua, en cuanto a las ví­ctimas del tráfico y un ingreso equivalente al Producto Bruto Interno de Ecuador o Guatemala.

Los datos recolectados por la UNODC muestran que un 80 por ciento de las ví­ctimas del tráfico humano, la mayorí­a de ellas mujeres y niñas jóvenes, es forzado a la prostitución.

El 20 por ciento restante, comúnmente hombres y niños, enfrenta trabajo forzado. Aproximadamente la mitad es menor de 18 años; es probable que ningún paí­s del mundo esté exento del problema del tráfico humano, aseguran las Naciones Unidas.

CIFRAS


60,000

dólares

Exigen en muchos casos los traficantes por realizar sus negocios, estos precios varí­an.

20,000

personas

Sólo en Estados Unidos se cree que trabajan en la prostitución y trabajos forzados.

664,000

mujeres

Son prostituidas en Los íngeles, el mayor número se concentra en Brasil.

400

grupos

De traficantes humanos estiman las autoridades dominicanas que hay en el paí­s.