Al menos 7 mil 892 mujeres presentaron su denuncia por violencia, principalmente intrafamiliar, ante la Oficina de Atención a la Víctima de la Policía Nacional Civil (PNC); las residentes de la capital fueron quienes emitieron más denuncias.
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El inspector Eddy Castro, representante de la Oficina, dice que de las siete mil 892 denuncias, siete mil 803 son de violencia intrafamiliar, mientras que las 89 restantes son de violencia sexual.
Castro afirma que los departamentos con mayor índice de violencia son Guatemala, 1515; Escuintla, 658, y Jalapa 622. El primero continúa enmarcado como uno de los lugares donde se reporta constantemente el flagelo.
Estadísticas de la oficina dan cuenta que la capital continúa con un alto número de denuncias, principalmente en los municipios. El año pasado cerró con dos mil 162 casos, se indica.
ORIGEN Y FUNCIONALIDAD
La Oficina de Atención a la Víctima de la PNC fue creada el 10 de agosto de 1999, según Orden General Interna No. 12-99, como parte de los compromisos adquiridos tras los Acuerdos de Paz, firmados en diciembre de 1996.
La dependencia tendría como objetivo informar, asistir técnica, psicológica y legalmente a las víctimas de diferentes delitos, quienes serían tratadas con respeto.
Las funciones principales de la misma, consisten en contribuir a que se respeten y restablezcan los derechos de las víctimas, brindándoles asesoría legal, así como apoyo psicológico y social para aliviar su situación y evitar o solucionar conflictos que resulten de un hecho delictivo; brindar especial atención a las afectadas de violencia intrafamiliar; facilitar el acceso de justicia reparadora a las víctimas de delitos graves, a través de atención integral y rápida, encaminada a neutralizar los efectos inmediatos del hecho; diagnosticar sus necesidades de atención y encauzar su reparación.
Además, según el inspector Castro, proporcionar asistencia inmediata, orientación personalizada, atención y tratamiento psicológico inicial, con el objetivo de superar la situación de crisis y volver a un estado emocional equilibrado que le permita resolver su problema; facilitar acceso a otros servicios gubernamentales y no gubernamentales especializados y asesoría legal sobre la situación frente a la justicia.
Actualmente existen 30 delegaciones de esta oficina en las diferentes comisarías (27) y recientemente, por la necesidad de atender casos relacionados a la situación, se incorporaron en subestaciones de los departamentos de Rabinal, Baja Verapaz; Barberena, Santa Rosa y Nahualá, Sololá.
Según se indica, los 120 (100 mujeres y 20 hombres) policías que trabajan en esta área, reciben cursos de capacitación en la Academia de la institución, los cuales comprenden conocimientos psicológicos, de derechos humanos y orientaciones legales.
La Oficina Central, que congrega los casos atendidos de las 30 delegaciones, está ubicada en la Dirección General de la PNC, en la 10ª. calle 13-92, zona 1, donde también recibe denuncias.
DESAFíOS
Recientemente, autoridades de Santa Lucía Cotzumalguapa solicitaron la apertura de una delegación, sin embargo, no fue posible por la falta de recursos, como la gasolina y las patrullas.
Según Norma Cruz, directora de la Fundación Sobrevivientes y quien verifica el trabajo de estas instituciones, dice que existe voluntad de parte del personal policial para atender los casos de violencia; no obstante, es necesario que el Ministerio de Gobernación (Mingob) dote de recursos al personal de las comisarías.
«Ellos como personas, como funcionarios lo están haciendo bien, pero la institución no les da el apoyo o las herramientas de trabajo para que lo hagan en mejores condiciones, no tienen patrullas, les falta contar con fax, con un correo electrónico, debe haber coordinación interinstitucional» indica.
Nery Morales, vocero del Mingob, dice que en base al estudio demográfico las comisarías empiezan a dotarse de recursos, es decir, gasolina, patrullas y vehículos particulares, además de la capacitación para abordar estos temas.
El funcionario añade que también se trabaja para erradicar el machismo que prevalece no sólo en esta institución, sino en varias esferas, a través de la capacitación y sensibilizan a los altos mandos de la policía, con el fin de que lo aprendido sea reproducido y puesto en práctica por el personal policial.