En horas de la mañana unos pasajeros que viajaban en una unidad colectiva de la ruta 83 evitaron ser asaltados por un sujeto que fue obligado a bajarse en la 17 calle de la zona 1. Para ello, pidieron al conductor que detuviera la marcha del bus y retenerlo mientras llegaba la policía.
Minutos después, unos agentes de la Policía Municipal de Tránsito, sin previo aviso, colocaron un cepo al autobús incomodando a los pasajeros.
Este incidente provocó que durante varios minutos la discusión se caldeara. Mientras el acusado permanecía en la acera, la PMT justificaba la colocación del inmovilizador al autobús.
Luego que llegara la Policía Nacional Civil y se llevara al supuesto delincuente, los pasajeros reclamaron que le fuera retirado, sin multa, el cepo al bus, sin embargo, los agentes no accedieron a la solicitud con el argumento de que el sitio donde el piloto estacionó la camioneta no estaba autorizado para ello.