«En Guatemala nacen cada año alrededor de 350 mil niños, de los cuales al menos la mitad está en riesgo de sufrir retardo en su crecimiento. Fortalecer esfuerzos en este grupo significa prevenir la desnutrición crónica en más de medio millón de niños durante los próximos tres años», indica un comunicado de la entidad.
Afirma que para reducir la desnutrición crónica se necesitan medidas específicas en menores de tres años, como mejorar la salud materno-infantil, promocionar la lactancia materna, acceso a alimentos de calidad y en cantidad, y capacitación en nutrición en los hogares, entre otros.
«La desnutrición afecta de manera irreversible la capacidad mental, física y emocional de niño, impactando su rendimiento escolar y su productividad, limitando eventualmente las posibilidades de acceso a un empleo digno y bien remunerado, así como de darle a su familia una mejor calidad de vida», señala.
De acuerdo con la nota de prensa, Guatemala es el país con mayor prevalencia de desnutrición crónica en América Latina y el Caribe (49%) y si el gobierno llega a cumplir las metas del milenio, reducir a la mitad ese flagelo en el 2015, el país estaría con índices que hoy ocupan Honduras (29%) y Nicaragua (20%).
Un estudio del PMA y la Comisión Económica para América Latina (Cepal) indica que Guatemala en el 2004 el hambre y la desnutrición costó 3.000 millones de dólares, lo que representa el 11% del Producto Interno Bruto (PIB).