Pese a que los precios internacionales del petróleo se han visto reducidos en gran medida, los derivados del crudo, como combustibles y el gas licuado, no han reflejado esta disminución, sobre todo en Guatemala.
Por tal razón, diversas bancadas han optado por citar a los responsables del Ejecutivo para que expliquen por qué no se ha efectuado esta rebaja.
Las bancadas del Partido Patriota (PP), del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), Encuentro por Guatemala (EG), la Gran Alianza Nacional (Gana) y diputados independientes, consensuaron las citas para que los funcionarios acudan al Pleno a explicar este «fenómeno» económico.
Para el martes 16 de septiembre se ha citado a Carlos Meany y Rómulo Caballeros, ministros de Energía y Minas, y Economía, respectivamente.
Para el miércoles 17, el Pleno escuchará a Carlos Colom, presidente de la Comisión de Energía Eléctrica, y a Rudy Valdemar Villeda, titular de la Superintendencia Tributaria (SAT), así como a funcionarios de la Dirección de Atención al Consumidor (Diaco).
Ellos deberán asistir al pleno para despejar la inquietud del porqué hay supuesto acaparamiento, especulación y altos precios en los combustibles y el gas propano.
Precios
A diferencia del precio de los combustibles que se han reducido en una mínima proporción como consecuencia de la caída del petróleo en el mercado internacional, el gas licuado de petróleo (GLP) continúa en ascenso, contribuyendo al incremento en el costo de la vida.
En una temporada de optimismo para la economía guatemalteca, marcada por una mínima baja en el precio de las gasolinas, el diésel y búnker, el GLP conocido simplemente como gas, marca la diferencia con incrementos que afectan seriamente a las familias que utilizan este combustible como principal fuente para la preparación de alimentos.
Según Carlos Meany, ministro de Energía y Minas, se debe ver una rebaja en el precio del gas en función de las condiciones del mercado internacional, que marcó el petróleo en US$109 por barril.
Al igual que la muestra de «responsabilidad social empresarial» de los expendios de diésel -que redujeron el precio de este combustible-, el gas debería sumarse a la temporada de baja en el precio de los energéticos, explicó el funcionario.
De acuerdo con los reportes gubernamentales, el precio promedio de un cilindro de gas de 25 libras es de Q133.65, mientras que el de 100 libras llega hasta Q533.28.
Meany espera que el diálogo entre los empresarios del gas y el viceministerio de Hidrocarburos -que inició este mediodía- presente resultados positivos en cuanto a la reducción de precios.
Ganancias
Jorge Santos, economista del Centro Internacional de Investigación en Derechos Humanos, señala que los empresarios del gas deben demostrar responsabilidad, reconociendo los precios reales de los productos que ofrecen.
«Deben reducir los márgenes de utilidades o superganancias que obtienen cada vez que baja el precio del petróleo y no ajustan el precio del gas», señaló.
A criterio del economista, es necesario que el Ministerio de Energía y Minas (MEM) y la Dirección de Atención al Consumidor (Diaco) fortalezcan el sistema de verificación y se establezcan nuevos mecanismos para controlar a quienes ofrecen precios desmesurados.
Según Santos, el Gobierno debería evaluar la posibilidad de subsidiar el gas para las familias de escasos recursos, ya que éstas son las principales perjudicadas con los precios altos.