Pleamar


Esta semana, el Ministerio de Educación a través del Viceministerio de Educación Bilingí¼e e Intercultural, en conjunto con la Agencia de Cooperación Alemana GTZ por medio de su Programa de Apoyo a la Calidad Educativa -PACE-, Perinola Libros Wuj Books y la Asociación Luciérnaga, lanzó la convocatoria de un concurso de cuento y poesí­a infantil en 15 idiomas mayas.

Claudia Navas Dangel
cnavasdangel@yahoo.es

Al mismo tiempo surgió la invitación por parte de la Coordinadora Educativa y Cultural Centroamericana, el Ministerio de Cultura y Deportes y la Universidad de San Carlos, para participar en el Primer Encuentro Centroamericano de Escritoras Indí­genas y Afrodescendientes; dos actividades por demás relevantes, no sólo por el hecho de la inclusión -palabra que de un tiempo a la fecha está de moda, que define una acción que deberí­a formar parte de nuestra vida y nuestro actuar- sino porque retoman uno de los derechos más ignorados. No, más violentados: el derecho a la cultura.

Todo esto pasa dentro del marco de varias actividades que le dan además un tinte diferente a Guatemala: la XVI Bienal Paiz, el IV Festival de Junio del Teatro Nacional, y todas las otras actividades culturales que dí­a a dí­a suceden en el paí­s, como los Festivalitos cada dos meses en Pana, o el Festival de Poesí­a en Xela, que en conjunto son parte de la Movida Cultural Chapina, que digan lo que digan, se está dando con fuerza.

Claro que es aún una cuestión muy centralizada, digo, todos los guatemaltecos y guatemaltecas, ya seamos de la capital o de Petén, de Reu o de Chiquimula tenemos los mismos derechos, aunque no las mismas posibilidades.

Y es cierto también, que la mayorí­a de estas actividades, dejando de lado los concursos que abarcan al paí­s, se hacen gracias al esfuerzo personal de las y los artistas. Por lo que serí­a justo y necesario que las grandes empresas nacionales entren en sintoní­a con la Responsabilidad Social Empresarial apoyando al arte, viendo cómo trasladar la música, la pintura y las letras a cada uno de los puntos cardinales del paí­s, en cada idioma y además valorando el trabajo y el talento de las y los creadores.