La ONU es consciente de que ni Estados Unidos ni los países en vías de desarrollo están dispuestos a aceptar metas internacionales vinculantes para frenar sus emisiones de gases de efecto invernadero durante la conferencia de Bali que concluirá dentro de siete días.
Esta conferencia, que congrega a casi 190 gobiernos frente al peligro del calentamiento global, concluirá probablemente el 14 de diciembre sin que dos de los países más contaminantes, Estados Unidos y China acepten compromisos, ni siquiera orales, reconoció el máximo responsable de Naciones Unidas sobre cambio climático, Yvo de Boer.
«Creo que el actual gobierno Bush está dispuesto a aceptar un objetivo para la reducción de las emisiones únicamente si este objetivo se inscribe dentro de una legislación nacional», declaró hoy De Boer en una entrevista.
«Estados Unidos está a favor de objetivos vinculantes nacionales pero contra los objetivos vinculantes internacionales», insistió el holandés, secretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Primera economía mundial y principal emisor de gases de efecto invernadero, Estados Unidos afronta una fuerte presión internacional para que ratifique el Protocolo de Kyoto, único instrumento a escala mundial para poner freno al cambio climático.
Kyoto impone a los países industriales que lo ratificaron una serie de reducciones en las emisiones de las seis principales sustancias causantes del calentamiento global, mientras que los demás firmantes sólo están sujetos a obligaciones de inventario.
Las naciones emergentes insisten en su derecho al desarrollo y en la responsabilidad histórica de los países ricos en materia de contaminación, por lo que quieren quedar como están, exentos de imposiciones.
«Creo que no hay ni un solo país en vías de desarrollo dispuesto a firmar a favor de objetivos vinculantes», recalcó Boer.
Aún así De Boer es optimista sobre los posibles resultados de la Conferencia.
«La finalidad de Bali es lanzar un proceso (de negociaciones), no de concluirlo», dijo.
En otras palabras, la conferencia de Bali será, según él, fructífera si los países se ponen de acuerdo para emprender negociaciones con un calendario y una fecha tope.
«Soy consciente de que para el hombre común y corriente, discutir de discusiones no parece muy ambicioso, pero si uno admite que es crucial concebir un régimen bueno para el cambio climático y que esto lleva tiempo, entonces ponerse de acuerdo sobre el hecho de hablar unos con otros es un buen resultado», declaró Boer.
«Creo que todas las delegaciones comprenden la urgencia, pero creo también que ninguna de las delegaciones olvida su interés nacional», resume a modo de comentario sobre el desarrollo de las conversaciones.
«Por ejemplo, usted no puede esperar que los países productores de petróleo se adhieran con entusiasmo a un acuerdo que, ni más ni menos, mataría el mercado de su único producto».
Yvo de Boer
Máximo responsable de Naciones Unidas sobre cambio climático