Con fecha 27 de agosto, la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) en conjunto con otras 30 organizaciones guatemaltecas se dirigieron al presidente Colom, para reiterar la necesidad del TPS en Estados Unidos. Comienza la carta: «…nos dirigimos a usted con ocasión de su visita a Los íngeles. Según la prensa de Guatemala, ha ofrecido usted buenas noticias para las guatemaltecas y los guatemaltecos en los Estados Unidos; la única buena noticia sería que el Gobierno de los Estados Unidos decidiera conceder el TPS para los guatemaltecos indocumentados. «í‰sta sería la primera buena noticia para los migrantes guatemaltecos en 30 años».
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La nota de los migrantes continúa: «La obtención del TPS sería el producto del esfuerzo de miles de guatemaltecos — como mínimo, gracias a nuestro trabajo, se han hecho llegar mensajes respaldados por 20 mil firmas– y el apoyo de personalidades estadounidenses que han considerado que el TPS es una medida mínima de solidaridad con Guatemala. De conseguirse, entonces, habrá mérito en el Gobierno de Guatemala, que respondió a nuestra solicitud de que pidiera el beneficio al gobierno estadounidense, presentó la información correspondiente y colaboró con algunas iniciativas de los migrantes, y de grandes sectores de guatemaltecos que sabemos que solamente manteniendo nuestra constante acción se puede mover a las autoridades de este país y las nuestras a actuar».
También indica la carta los costos de no lograrse el TPS: «Desde luego, ante los ojos de nuestra población guatemalteca, sumamente crítica por las acumuladas frustraciones y desencantos con nuestra clase política, probablemente se tildará a su Gobierno, presidente Colom, de negligencia y falta de empuje en esta empresa si no se llegara a conceder el TPS. Le criticarán muchos, porque ya lo hacen aunque externamente le aplaudan, el no haber visitado personalmente al presidente Obama para plantear nuestro caso. Tenemos la impresión de que, al igual que ocurrió con el presidente Berger, con ocasión del paso del tormenta Stan, su gobierno fue maniatado por el Departamento de Estado y la Embajada de los Estados Unidos en nuestro país, así como por timoratos asesores locales e interesados profesionales del cabildeo».
Por ello, concluye la carta: «El 4 de septiembre se cumplen ya tres meses desde que se hizo la petición formal por parte de su gobierno y pensamos que el silencio como respuesta a esta petición es una ofensa para nuestro país. Sr. Presidente, lo instamos a que en la fase final encabece, con el empuje que hasta ahora ha faltado, la solicitud de una respuesta del gobierno de Obama, mejor si positiva, con ocasión de la celebración del Día del Trabajo, el 6 de septiembre».
Hoy, lamentablemente hay otra exigencia más al gobierno: Exhortar al Gobierno de México a investigar a fondo la masacre reciente de 72 migrantes. Las versiones oficiales no nos satisfacen y es el momento para pedir de ese país la necesaria protección para las decenas de miles de migrantes que tienen que utilizar el corredor mexicano para intentar llegar a Estados Unidos. Las acciones con relación a investigaciones y reparaciones deben ser encabezadas por el presidente Colom. Hay que proteger la vida, seguridad y dignidad de los migrantes.