Plan de rescate de bancos se retrasa


El retraso en la adopción del plan y las reticencias de los legisladores dejaron a las bolsas en un moroso compás de espera, mientras los bancos aún se mantienen a la expectativa.

El multimillonario plan de rescate de los bancos en Estados Unidos afronta dificultades para salir adelante debido a la hostilidad que suscita en el Congreso, mientras las bolsas mundiales operan en un ambiente de morosidad.


El presidente estadounidense George W. Bush reconoció hoy las dificultades que enfrenta su proyecto en el Congreso norteamericano, pero prometió que el rescate se concretará de todos modos y que será «robusto».

«Nuestro proceso legislativo está lleno de toma y daca», dijo Bush en una reunión con lí­deres occidentales para promover acuerdos de libre comercio. Pero «cuando se haya dicho y hecho todo, habrá un plan robusto» de rescate bancario, agregó.

El secretario del Tesoro, Henry Paulson, y el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, vuelven a defender el plan hoy ante un comité legislativo, tras haberlo hecho ayer -on escaso éxito- ante un comité económico mixto del Congreso.

El plan de rescate de 700 mil dólares del sector financiero presentado por Paulson «no es aceptable» en su estado actual, declaró entonces el presidente de la comisión Bancaria del Senado, el demócrata Chris Dodd.

Este miércoles, Bernanke declaró estar «muy preocupado» por el peligro que pesa sobre el crecimiento de su paí­s, y consideró que el PIB de Estados Unidos «deberí­a crecer en el segundo semestre a un ritmo bien inferior a su potencial».

«El PIB deberí­a crecer en el segundo semestre a un ritmo muy, muy inferior a su potencial y recuperarse luego progresivamente a medida que el funcionamiento de los mercados financieros vuelva a la normalidad y que la corrección del mercado inmobiliario haya finalizado», declaró el jefe de la Fed ante el Comité económico mixto del Congreso estadounidense.

Por si fuera poco, el FBI confirmó que lleva a cabo una amplia investigación en los medios financieros de Estados Unidos, aunque no precisó si los cuatro gigantes del sector están implicados, tal como afirman los medios estadounidenses.

Según estos medios, el FBI está investigando alegaciones de fraude contra los gigantes financieros Lehman Brothers, Fannie Mae y Freddie Mac y contra la aseguradora AIG.

Estas empresas son parte de una investigación por fraude del FBI, dijo la cadena televisiva CNN. La investigación fue ampliada para incluir a 26 firmas de Wall Street, agregó.

Por otra parte, en Nueva York, la crisis se invitó el martes a la Asamblea General de la ONU. Los lí­deres mundiales evocaron en la apertura de la sesión la tormenta que sacude a los mercados, y que se convirtió en eje central de los discursos en este foro internacional.

Desde la semana pasada, la Fed inyectó más de 170.000 millones de dólares en dinero fresco ante la falta de liquidez. La crisis llevó a la quiebra del í­cono de Wall Street Lehman Brothers y al borde de la bancarrota a otras instituciones, que debieron ser vendidas o rescatadas en última instancia.

Un 57% de los estadounidenses apoya la inyección de miles de millones de dólares en el sistema financiero a fin de evitar un crisis más grave en los mercados e instituciones bancarias. Por el contrario 30% desaprueba el plan y 13% no opina, según una encuesta de Pew Research Center.

Ahora, el secretario del Tesoro Paulson pide al Congreso aprobar el multimillonario plan de rescate de 700.000 millones de dólares, que consiste en desbloquear fondos públicos para comprar los activos dudosos o «tóxicos» que afectan el balance de los bancos y siembran dudas sobre la solidez del sistema.

El retraso en la adopción del plan y las reticencias de los legisladores dejaron el miércoles a las bolsas en un moroso compás de espera: la bolsa de Nueva York abrió el miércoles en leve alza, pero luego el Dow Jones perdí­a 0,08% y el Nasdaq subí­a 0,23%.

El clima en las bolsas europeas también era moroso el miércoles, con pérdidas o ganancias poco acusadas, mientras los mercados asiáticos cerraron en verde.

«Los operadores están muy nerviosos y las preocupaciones sobre la evolución de la crisis volvieron a primer plano», afirmó Valerie Plagnol, analista de Credit Mutuel-CIC en Parí­s.

INVESTIGACIí“N


El FBI confirmó que adelanta una amplia investigación en el sistema financiero estadounidense, pero sin precisar cuáles empresas están incluidas en el proceso.

«El director del FBI y otros (funcionarios) confirmaron el número de investigaciones que conducimos actualmente, pero no divulgamos el número de los grupos involucrados», aseguró un portavoz de la policí­a federal estadounidense.

«La semana pasada, el director informó que 24 investigaciones por fraude se llevan a cabo en la industria de los «subprimes» (créditos hipotecarios de riesgo)», en una audiencia en el Congreso estadounidense, precisó la fuente.

Desde ayer, los medios estadounidenses afirmaban que las dos entidades de créditos hipotecarios Freddie Mac y Fanny Mae, el banco de negocios Lehman Brothers y la aseguradora American International Group (AIG), eran objeto de investigaciones.

Según el Wall Street Journal, que habla de 26 procesos, el conjunto de las investigaciones cubre «más de 1.400 potenciales casos de fraude de créditos hipotecarios en todo el paí­s».

El diario afirmó que la investigación se centraba en los directores ejecutivos de las cuatro entidades, que serí­an responsables del actual desastre financiero.

UE INQUIETA


Por otro lado, la Unión Europea manifestó su preocupación por el posible impacto de la actual crisis financiera en el crecimiento económico, reiterando su negativa a adoptar un plan de rescate y priorizando en cambio el reforzamiento de la regulación de los mercados.

«La situación a la que estamos confrontados en Europa es menos grave y los Estados miembros (de la UE) no estiman en este momento que sea necesario un plan como el de Estados Unidos», declaró el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquí­n Almunia, en el Europarlamento en Bruselas.

En nombre de Francia, que preside la UE, el secretario de Estado de Asuntos Europeos, Jean-Pierre Jouyet, también indicó que no se estudiaba la aplicación de un plan de ese tipo, que costará a la primera economí­a mundial unos 700.000 millones de dólares.

«Los Estados miembros no se plantean en ese momento una iniciativa del mismo tipo que la que vienen de anunciar las autoridades federales norteamericanas», dijo.